El programa Salvados del domingo 30 de junio fue impactante y nos sirvió para recordarnos que de nada sirve aprobar una ley, en este caso la del aborto, si no se garantizan las condiciones para su ejercicio. En ese sentido, creo que es importante recordar que la ley que permite abortar a las mujeres que aparecen en el programa se aprobó en 1985. La desidia de los sucesivos gobiernos es más que evidente. Esto lo lleva denunciando el movimiento feminista desde hace décadas: que no se puede abortar en la sanidad pública y en 8 provincias en ningún sitio y lo mismo podríamos decir del acoso que sufren las mujeres y trabajadoras de las clínicas que practican abortos. Se aprobó la ley y poco se ha hecho para facilitar su ejercicio.
