El otro día alguien mandaba un mensaje por el Twitter en el que aseguraba que Zapatero nos ha humillado a las personas de izquierdas. Inmediatamente saltaron varias personas negando tal humillación, hablando más bien de equivocaciones, errores e incluso, en el peor de los casos, traiciones al ideario socialista, pero casi todos los mensajes opinaban que “humillación” es un término demasiado fuerte. Yo creo, por el contrario, que tal humillación es real, existe y que es, además, uno de los aspectos más dolorosos de este final de ciclo del PSOE. Efectivamente, al hablar de humillación no me refiero a la política económica o social, que podrá calificarse de neoliberal, de equivocada e incluso en el peor de los casos de constituir una traición a sus electores o al ideario de izquierdas.
Entrada completa: Equo: http://equolumnistas.proyectoequo.org/2011/09/06/de-humillaciones/
Categoría: Posts
Sacar o meter en el armario
Desde que escribí mi libro sobre Dolores Vázquez en el que denunciaba la manera en que la prensa mete en el armario a las lesbianas, quieran o no, se me ha quedado una especie de sexto sentido que me hace estar atenta en cuanto sale una noticia sobre lesbianas. En mi libro denunciaba la manera en que “el armario” funciona como un instrumento de la lesbofobia y se usa metiendo en el mismo a las lesbianas con el objeto de que no se las vea, porque la visibilidad es la principal herramienta de normalización y empoderamiento. Si hace muchos años se trataba de sacar a la gente del armario a la fuerza, porque en el momento en que estaban fuera la lesbofobia social e institucional se encargaba de destrozarles la vida, ahora se trata de armarizarlas, especialmente si las personas en cuestión pueden convertirse en referentes positivos para todas las lesbianas. El llamado “respeto” encubre en muchas ocasiones la más burda lesbofobia. El mundo del corazón y las famosas es muy proclive a estos comportamientos.
El feminismo de derechas no existe
La semana pasada la feminista y ensayista Naomi Wolf publicaba un artículo en el diario ‘Público’ titulado “El feminismo reaccionario” en el que sostenía, de manera asombrosa, que las mujeres políticas republicanas, próximas al Tea Party son feministas y que el feminismo haría mal en ignorar eso. El artículo era de una pobreza conceptual llamativa y más aun si tenemos en cuenta que la autora del mismo es una ensayista prestigiosa. Puesto que Wolf es una mujer inteligente, y hasta ahora feminista, puede que se haya vuelto ella misma de derechas y haya comenzado a tratar de estirar el término feminista hasta mucho más allá de donde puede estirarse. Puede tratarse de otro intento de apropiación de un término de izquierdas prestigiado socialmente por parte de la derecha. Quizá no sea más que una locura o una ocurrencia, veremos.
Entrada completa: El Plural
El factor humano
La semana pasada la contraportada de El País estaba dedicada a la diputada del Pasok, Sofia Sakorafa, una de los seis diputados de este partido que votaron en contra del plan de ajuste presentado por el Partido Socialista en Grecia. He buscado los nombres de los otros cinco diputados y no los he encontrado, pero me hubiera gustado conocer al menos sus nombres, porque todos ellos merecen que se les recuerde; son ejemplo de dignidad política en un mundo en el que ésta se ha perdido completamente.
¡Viva la incultura!
Tenía yo preparado mi artículo sobre la reforma de la Constitución y esas cosas que se nos caen encima con alevosía veraniega, cuando ojeando la prensa digital me topé ayer con un artículo al que no me he podido resistir. Estaba en El Confidencial, un digital de derechas, y se llamaba “Cómo estudiar “Economía feminista” o los nuevos masters de la UPV. Era difícil saber si el artículo, sin firma, estaba escrito para meterse con las feministas o con los vascos, que ya sabemos que ambas cosas le dan mucho juego a la derecha.
Todo sin nosotrxs
Llevamos meses en la calle protestando por la salida neoliberal que se nos está imponiendo a la crisis y pidiendo una profundización en la democracia, de manera que esta sea más representativa de la voluntad de la ciudadanía. Uno de los problemas más evidentes que tenemos es que se ha roto la cuerda que unía a los partidos políticos y a los parlamentos con sus respectivas ciudadanías. Del PP no digo nada porque es la derecha y no tiene otro objetivo que recortar derechos sociales y laborales y hacer más ricos a los ricos. Es obvio que no puede apoyar nada que pida un reparto de la carga de la crisis más justo o una democracia más representativa y real.
Integristas católicos fuera de mi blog
Este es un post sobre mis post. Hace tiempo que me venía rondando la cabeza la idea de escribirlo pero el artículo escrito por Maruja Torres en El País el 21 de agosto: http://bit.ly/q7X5ns, me decidió.
Criminalizando la protesta
En medio de una crisis económica en la que la injusticia y la desigualdad se nos están volviendo insoportables; una vez que el capitalismo muestra su verdadera cara de voracidad sin límite y una vez también que la democracia liberal está demostrando su incapacidad para controlar a los que nos controlan, a los poderes económicos, se están produciendo en todo el mundo estallidos sociales que ponen nombre a lo que pasa y que exigen justicia. La inmensa mayoría de estos estallidos están siendo pacíficos porque algo hemos aprendido de la historia reciente. Protestas en demanda de justicia social en todo el mundo. Protestas democráticas, pacíficas, legítimas, democráticas y, sin embargo, duramente reprimidas. La libertad era el tótem de este sistema hasta que las élites han descubierto que puede usarse para protestar contra el mismo, para disentir radicalmente. Entonces no hay libertad que valga.
La verdad es que la manifestación prolaicismo y aconfesionalidad a la que asistí el miércoles pasado me hizo plenamente consciente de algo que me resistía a creer. El PP ha ganado y no nos lo han dicho, o sí, pero no nos lo habíamos querido creer. Quizá no es que el PP haya ganado en las urnas, parece que todavía no, pero desde luego ya han ocupado todos los espacios habidos y por haber: los económicos, los ideológicos, los culturales, los de las libertades, el orden público…Vamos, que ya sólo queda la puntilla de las urnas. Yo estuve en la manifestación del miércoles, no hace falta que me la cuenten.
Algo pasa con el Papa
A mediados de la semana del Papa, quizá ya agotada de indignación, (que la indignación cansa) me he parado a respirar y me he dado cuenta de que todo lo que está pasando es tan desproporcionado, tan enloquecido, que ni siquiera los que estamos protestando alcanzamos a darnos cuenta. Todo podía haber sido más o menos normal: el Papa que viene y nos fastidia a los que estamos por una laicidad real. Se le recibe normal, como a un jefe de un estado que no lo es pero bueno, así es la política; hace unas misas, vale, Rouco dice insensateces, las juventudes papistas lloran al ver a su ídolo en directo, cantan sus canciones y ya. El hombre se va, la vida sigue.
