Murcia se ha levantado

La gente de Murcia ha tenido mala suerte porque su levantamiento histórico contra la manera en que el Partido Popular entiende la democracia, es decir, sin contar con los vecinos y vecinas; contra su manera de gobernar, a favor de la especulación y de los intereses de las empresas…ha coincido con la semana catalana. Son cuestiones muy diferentes pero en ambos casos tienen que ver con la democracia, con la manera en que la gente quiere poder tomar decisiones que afectan a sus vidas y con anhelos sociales perfectamente legítimos. El PP entiende la democracia como un estorbo, y suele responder a cualquier demanda popular a palos. La gente de Murcia lleva más de tres semanas manteniendo en la calle su exigencia de que el AVE no parta su ciudad en dos mitades con un muro de 9 kilómetros por medio, aunque llevan más de 20 años con un activismo constante que ahora ha explotado. Estas semanas se han producido en esa ciudad las mayores manifestaciones de la historia murciana y el asunto nos recuerda al levantamiento del barrio del Gamonal.

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El referendum catalán desde el activismo lgtb

Para una persona que vivió de cerca la lucha por el matrimonio igualitario, es interesante estar ahora observado desde fuera cómo se desarrolla la cuestión del referéndum catalán. Ambas cuestiones no tienen mucho que ver aparentemente pero ambas han tenido un desarrollo que sí tiene cierto paralelismo en tanto que en ambas el PP se ha comportado más o menos parecido y los resultados también guardan similitudes. Lo cierto es que la postura del PP y sus consecuencias en este caso, y en aquel, sirven para sacar lecciones políticas generales. Sigue leyendo

Por un Podemos feminista

La primera vez que hablé públicamente en un acto de Podemos, el ya mítico acto del cine Palafox, nadie habló de feminismo. Los diferentes oradores hablaron de las Mareas que entonces estaban en plena ebullición, pero nadie dijo nada de la Marea Violeta que en esos días estaba en la calle en guerra con el Ministro Gallardón. Una Marea que, además, ganó su guerra contra el ministro. Sigue leyendo

El feminismo como pilar político

Las feministas no nos hacemos ilusiones sobre lo que el feminismo significa para la mayoría de los políticos. Algo de lo que hacer uso en campaña o cuando se está en fase expansiva, de ganar votos, de construirse una buena imagen y algo de lo que, al mismo tiempo, se deshacen en cuanto llega el momento. Incluso los partidos en los que se supone que el feminismo es algo consolidado cuando llega la hora de la verdad, resulta que no lo era tanto. Sigue leyendo

Cifuentes: discurso progre con contenido ultra

El año y medio que llevo peleando en la Asamblea de Madrid contra el Gobierno de Cifuentes me ha bastado para reconocer su estrategia a la perfección; más aún porque es una estrategia que ya viví, como activista LGTBI y feminista, con Gallardón. Éste tenía ambiciones que iban más allá de su ministerio y es obvio que Cifuentes las tiene más allá de la Comunidad de Madrid. Ambos utilizan un discurso que es moderno en las formas, que pretende ser transversal y llegar a gente que, en principio, no votaría al PP más rancio pero que, al mismo tiempo, no pretende en ningún momento combatir a ese PP, al PP más ultra, al vinculado con los sectores más reaccionarios de la Iglesia. Ni quitarle poder ni molestarle en su coto particular que es la enseñanza concertada y privada. Cifuentes pretende defender los derechos de las personas LGTBI, y pretende ser feminista, al mismo tiempo que blinda el poder de los sectores más antifeministas y lgtbifóbicos del PP y lo hace, además, en los espacios en los que hay que combatir la lgtbifobia o el machismo: en la educación y sus espacios simbólicos, como la familia.

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