No suelo poner artículos ajenos en este blog pero este me parece tan bueno que lo pongo para que se lea y se relea. Y ojala llegue el día en que las mujeres seamos capaces de pactar entre nosotras y votar en clave feminista, porque hasta ese día nos las van a dar por todas partes. Somos la mitad de los votos, no contamos. Lo cierto es que mi experiencia como feminista en los partidos es nefasta. El PP ya sabemos, «llevan bien su casa», en IU no hablemos, es de los partidos más patriarcales que conozco, (por mucho que lo nieguen), es el típico partido donde ponen mujeres pero, qué casualidad, las que ponen son siempre antifeministas, las dóciles. En IU, mujer y feminista, estás perdida. No tienen ni idea de políticas de género. En el PSOE están más puestos porque las mujeres feministas han conseguido tener cierta influencia y, por lo menos, la teoría se la saben, no discuten lo obvio y, al menos, las mujeres que ocupan puestos de cierto poder se definen como feministas; cosa que no ocurre en casi ningún otro partido. No obstante, las compañeras del PSOE me cuentan que Zapatero tuvo interés en visibilizar el feminismo (es cierto, aunque al final claudicara) pero que en cuanto Zapatero ha desaparecido, ya las están borrando. En Equo, no está siendo fácil, es verdad que no ha habido aun tiempo. Nos definiremos en el congreso, en junio. No creo que sea posible otra definición que la de ecofeminista. No es fácil ser feminista y estar en un partido; en realidad es una pesadilla.