21 personas han sido detenidas la semana pasada acusadas de «enaltecimiento del terrorismo» por haber escrito algunos tuits bastante infames acerca de víctimas del terrorismo de ETA como Miguel Ángel Blanco e Irene Villa. En mi opinión, escribir tuits infames y ruines no debe ser delito. Burlarse de Miguel Angel Blanco o de Irene Villa es repugnante y deberíamos, como sociedad, ser capaces de establecer un cordón sanitario en torno a las personas que son capaces de escribir cosas semejantes. Sin embargo, la reacción de mucha gente, de mi gente (y ya escribí sobre ello en este mismo medio) sigue siendo comparar los tuits infames de unos y los de otros y pedir que se detenga por igual. Siempre he tenido la impresión de que en este país no se entiende la libertad de expresión, que es siempre la libertad de los otros y, casi siempre, para decir barbaridades; hasta ahora nadie propone (o casi nadie) detener a los que expresan opiniones razonables.
Ricos, porque ellos lo valen
El otro día me pasaron este vídeo que me pareció interesante y que puede hacernos reflexionar algunas cosas; y eso a pesar de las limitaciones que tiene un experimento de este tipo…
Poder feudal
La presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol, propone que se baje el salario mínimo para los trabajadores menos cualificados y rebajar aún más el coste del despido, así como reducir las cotizaciones para las empresas. Además, considera que es un desacierto que la normativa obligue a pagar a los trabajadores “que no sirven para nada”, un salario mínimo. Estos jóvenes que no sirven para nada deben ser como los negros para los esclavistas, unos vagos redomados, o las criadas para las señoras bien, unas inútiles porque hay qué ver cómo está el servicio. La casta empresarial se ha quitado las caretas (la reforma laboral se lo ha permitido) y se relaciona con los trabajadores como siempre ha hecho y como le gusta hacerlo; como lo que son: los dueños.
La sal y la hez de la tierra
Claro que hay dos Españas. Este es un país que ha estado casi siempre partido en dos, no en dos mitades, sino simplemente en dos partes, la de arriba –pequeña- y la de abajo, -muy grande. Igual que el mundo, se me podría decir, y es cierto: el mundo se divide entre los que tienen –muy pocos- y los que no; entre los que tienen todo y los que no tienen nada. Lo que ocurría hasta ahora es que ese avance civilizatorio que ha significado el Estado del bienestar logró, en algunos –pocos- países, hacer que la pirámide dejara de ser tal, que hubiera poca gente sin nada, que aumentara el número de gente que tenía lo suficiente y que, sobre todo, aumentara el número de niños que tenían acceso a una buena educación, lo que les abría un mundo de posibilidades. Y logró, y es muy importante, que la gente fuera consciente de que tener una vida digna es posible y es un derecho. No obstante, en España nunca hemos tenido un estado del bienestar completo y de la misma forma que hemos sido de los menos igualitarios entre los países europeos, una vez que los poderes financieros han decidido privatizar el bienestar, también somos de los más desigualitarios, de los más pobres y de los más injustos.
El rey y…¿qué república?
Cada año que pasa salen más manifestantes a la calle el 14 de abril; cada año hay más artículos sobre la República alrededor de ese día, el tema aparece más y más en las tertulias y las redes eran tricolores este año más que nunca. Es evidente que las cosas se mueven en ese sentido y yo me he ido moviendo también. Hasta hace relativamente poco tiempo la reivindicación de la República no era importante para mí. Como para mucha gente la II República es un importante referente afectivo y ético, un momento fundacional que siempre se añora. Sin embargo creo que cuando hablamos de la II República estamos añorando más el triunfo de las clases populares en las elecciones y el cambio que eso pudo suponer (el cambio que se intentó), la pérdida de la Guerra Civil y la victoria del fascismo, que una determinada forma de estado. A veces parece que olvidamos que el capitalismo, que el neoliberalismo más feroz, es (también) republicano. Reivindicar la república sin más, sin explicitar qué tipo de república queremos no tiene mucho sentido. Es más, si llegara el momento en que la monarquía fuese insostenible, el mismo régimen prepararía la transición mediante un referéndum bien controlado que abriera un proceso tan bien controlado como ésta falsa democracia en la que apenas podemos decidir nada de lo importante.
El debate fantasma
El miércoles día 9 de abril, los dos principales candidatos a presidir la Comisión Europea, Junkers y Schulz se enfrentaron, al parecer, en un debate en Bruselas. Digo “al parecer” porque al día siguiente la prensa no recogía nada de ese debate. Me costó encontrar alguna reseña y los principales diarios ni lo mencionaban. Después de decir que las elecciones europeas son muy importantes, se celebra un debate con los dos principales candidatos a presidir la Comisión (es decir, el gobierno europeo) y éste no merece ni una pequeña nota.
El gobierno odia a las ONG
Al Gobierno no le gustan las ONG y las ha convertido en otro de sus objetivos a batir. Eso es lo que trasluce en el borrador de la nueva Ley de Subvenciones que prepara. En lo que se conoce del borrador, ya sabemos que, si la ley entra en vigor, las ONG tendrán que cofinanciar obligatoriamente sus proyectos con entidades privadas, así como adelantar el dinero de las subvenciones, lo que muy pocas están en disposición de hacer si no es… exacto, pidiendo créditos, esa zanahoria perversa del capitalismo.
Mujeres y violencia
Al leer este título, la mayoría de la gente habrá pensado en la violencia que sufren las mujeres, que es mucha. Sin embargo, yo quiero referirme a la violencia que éstas ejercen o, más bien, a la que podrían ejercer en su propia defensa, una violencia casi inexistente, tanto la organizada, en grupos, como la ejercida de manera individual. La pregunta que siempre me hago es: ¿Por qué las mujeres no ejercen casi nunca violencia contra un sistema patriarcal que es tan violento contra ellas?
Empresario modelo, modelo de empresario
Supongo que el título de este post es facilón, pero resultaba irresistible. La elección de un presunto delincuente como presidente de los empresarios madrileños y la subsiguiente defensa del elegido por parte del presidente de los empresarios españoles es una metáfora perfecta de la situación. No son empresarios, son aprendices de delincuentes o defensores de delincuentes y son los amigos y parientes de los políticos que nos gobiernan. En realidad, son los mismos. Son los que entienden la política como el trabajo perfecto para enriquecerse por medio de chanchullos y los que entienden las empresas como una manera de –a través de los amiguetes políticos- saltarse las leyes y…sí, enriquecerse.
Es la democracia «estupidos»
En la gira que el expresidente Zapatero está haciendo por los diferentes medios de comunicación para promocionar su libro (y quizá reivindicar su gestión), libre como está del encorsetamiento institucional, dice cosas interesantes. Una de las que más me ha llamado la atención es su reconocimiento explícito (aunque supongo que inconsciente) de que, aquí y ahora, en esta UE, la democracia ni está ni se la espera; y eso, al parecer, al expresidente no le genera mayor problema, asume que es lo normal. Es posible que hayamos llegado al punto en el que no todos entendemos por democracia lo mismo. Casi todo el mundo entiende por democracia la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas (democratización, distribución del poder). Pero la democracia implica también democratización o redistribución de la riqueza y este es el aspecto que se pretende invisibilizar o sacar del ámbito democrático.
