Esta ponencia es parte de un capítulo que forma parte de mi libro “Historia y análisis político del lesbianismo: la liberación de una generación» Tanto el libro como esta ponencia son una aproximación a un tema que es central en las tesis de la llamada teoría feminista lesbiana: la posibilidad que las mujeres tienen, todas las mujeres, de optar por un estilo de vida y una sexualidad lesbiana. Defendiendo un construccionismo radical de la sexualidad, tal como defendía el feminismo en los años 60 y 70 reflexiono sobre esta posibilidad, defiendo que es algo que está al alcance de cualquier mujer, que es una opción que puede resultar liberadora y reflexiono también sobre las causas que han hecho que dicha posibilidad haya desaparecido del panorama interpretativo de la realidad que hace en la actualidad el feminismo.
Autor: Beatriz Gimeno
Nací en Madrid y dedico lo más importante de mi tiempo al activismo feminista y social. Del 2015 al 2020 fui diputada en la Asamblea de Madrid y después Directora del Instituto de la Mujer. Sigo prefiriendo Facebook a cualquier otra red. Será la edad. Tuve la inmensa suerte de ser la presidenta de la FELGTB en el periodo en que se aprobó el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. He dado lo mejor de mí al activismo, pero el activismo me lo ha devuelto con creces.
Estudié algo muy práctico, filología bíblica, así que me mido bien con la Iglesia Católica en su propio terreno, cosa que me ocurre muy a menudo porque soy atea y milito en la causa del laicismo.
El tiempo que no milito en nada lo dedico a escribir. He publicado libros de relatos, novelas, ensayos y poemarios. He escrito en varios medios, hoy escribo en Infolibre. Además colaboro en la revista feminista www.pikaramagazine.com, así como en otros medios. Doy algunas clases de género, conferencias por aquí y por allá, cursos…Escribo libros y sueño con un mundo sin machismo y sin desigualdad social. Mi lema vital es uno de Samuel Beckett: “Lo intentaste. Fracasaste. No importa. Inténtalo de nuevo. Fracasa otra vez. Fracasa mejor” Hago lo que puedo y, total, para morir un día.
Como a perros
Reducir las urgencias porque se usan poco es como bloquear las puertas de emergencia de un edificio porque no van a usarse, o no construir escaleras de incendios porque no es probable que haya un incendio. Lo mejor que le pueden pasar a las urgencias es que se usen poco, lo menos posible, y jamás pueden estar sujetas a un criterio de rentabilidad económica porque sirven para salvar vidas que se supone que no tienen precio (Suposición que ha quedado antigua. Las vidas tienen precio: las de los pobres no valen nada). Por otra parte, cerrar las urgencias por la noche es completamente ridículo: las urgencias no tienen hora; es más, puestos a cerrar sería más normal cerrarlas por la mañana, cuando por lo menos hay luz para conducir y más gente que puede ayudar. Y por último, cerrar las urgencias y dejar desasistida a una parte de la población es profundamente injusto, desigual e inequitativo. La población rural tiene el mismo derecho que la población urbana a disponer de un médico de urgencia en caso de necesitarlo.
Política y no negocio
La política se ha convertido en casi la única manera que tiene una persona normal, no nacida en una familia rica, de hacerse rica o de tener acceso a bienes que serían inalcanzables desde el origen social de la mayor parte de los políticos. Hacer política se ha convertido en una de las pocas maneras de escalar socialmente al alcance de personas normales, provenientes de familias normales y con estudios, carreras, currículums e inteligencias normales. Es así de claro. A pesar de toda la palabrería neoliberal sobre la meritocracia lo cierto es que nadie se hace rico estudiando, ni opositando ni trabajando mucho. Es más, haciendo bien cualquiera de esas cosas puedes estar en el paro o ganar lo justo para vivir. La verdad que suelen ocultar debajo de una inmunda palabrería que la riqueza se transmite, que los privilegios pasan de padres a hijos, que los ricos provienen de familias ricas. Pero ahora, desde hace unas décadas, la política se ha convertido es una vía abierta para entrar en el mundo de las élites financieras, empresariales, económicas. No debería ser así, claro, pero es así y nadie le ha puesto coto.
La familia, como cualquier otra cosa, será lo que nos esforcemos en que sea. La familia es la encargada de transmitir valores heteronormativos y patriarcales, claro, pero también es la que puede ofrecer un refugio seguro frente a una sociedad heteropatriarcal que puede acosarnos desde todos los ángulos posibles. La familia puede ser un lugar violento y lleno de odio, pero también puede ofrecernos amor incondicional, solidaridad a prueba de bombas y apoyo en los peores momentos.
El patetismo de la Iglesia Católica
No tengo especial simpatía por ninguna iglesia y mucho menos por la Iglesia católica que, por ser la que me toca más de cerca, es la que sufro. A pesar de eso, todas las personas que hemos estudiado una carrera de letras sabemos que durante muchos siglos la iglesia fue el reducto del saber humano en occidente y de gran parte del arte también. Especialmente reseñable es que la contribución de las mujeres al pensamiento occidental, desde Hildegarda de Bingen a Teresa de Jesús o a Sor Juana Inés de la Cruz, se ha hecho durante muchos siglos desde conventos y monasterios europeos. En todo caso, gran parte del pensamiento occidental proviene de hombres y mujeres de la Iglesia Católica.
El partido Popular parece que ha decidido excluir la inseminación artificial de las lesbianas del catálogo de prestaciones gratuitas que se ofrecen en los hospitales públicos. Una medida congruente con la ideologización que está sufriendo la sanidad, como todos los derechos básicos, en donde se dificulta el aborto y también la inseminación de mujeres solteras. Así que la ideología matrimonial heterosexual que ha recibido un duro golpe por parte del Constitucional, puede ahora negarse a colaborar en que mujeres solas y lesbianas tengan el hijo o la hija que desean.
Entrada completa: Mirales
Vengo a explicar lo que ha ocurrido en España con el matrimonio entre personas del mismo sexo, que el resto del mundo ha visto como asombroso y que no lo es tanto si se contextualiza y se tiene una visión global del asunto que es lo que voy a tratar de explicar. En muchas ocasiones la gente no especista no tiene la oportunidad de tener una visión al detalle o siquiera global de cómo se ha desarrollado este proceso de manera que finalmente hayamos podido vivir el cambio legal que hemos vivido.
Que sea feliz el 2013
Ahora que se acaba el año y es momento de hacer recuento me gustaría dar las gracias a quienes en este año han luchado contra el rodillo implacable e injusto del Partido Popular por la dignidad y los derechos de todos. Dar las gracias a los profesionales sanitarios que han luchado ejemplarmente por el derecho a la salud de todos los madrileños y que han arriesgado mucho para defender la calidad de un sistema sanitario que era un ejemplo antes de que el Partido Popular lo desmantelase para regalarlo a sus amigos y familiares. Doy las gracias también a los maestros, profesores y profesoras de la escuela pública por defender también el derecho a la educación de los chicos y chicas que tienen menos y por esforzarse cada día en ofrecerles una oportunidad de futuro que este gobierno quiere arrebatarles; por creer en el derecho a la educación y defenderlo contra quienes quieren que los que no tienen recursos no se eduquen. Quiero dar las gracias a los trabajadores y trabajadoras de las cadenas autonómicas de televisión porque, no sólo ahora sino mucho tiempo antes de la amenaza de despido, han venido denunciando y exigiendo una televisión pública al servicio de la ciudadanía y no del Partido Popular.
¿De parte de quién están?
En Grecia se están dando todas las condiciones que hemos leído en los libros de historia sobre el ascenso del nazismo en los años 30. Una población extenuada, empobrecida, que día a día vive cada reunión parlamentaria o de gobierno sabiendo que de sus instituciones democráticas sólo pueden salir medidas dirigidas directamente contra ella. Una población que vive la situación con la sensación de estar siendo sometida a una terrible injusticia, a un robo sistemático; que ve a sus gobernantes como lo que son: tecnócratas bien pagados al servicio de sus jefes y que hacen su trabajo de manera fría, indiferentes al sufrimiento de las personas sobre las que recaen las medidas que aprueban. Unos gobernantes que exhiben un desprecio absoluto por cualquier valor ético y que no tienen pudor alguno en traicionar promesas, en votar lo contrario de lo que decían, en pactar con los supuestos enemigos porque, en realidad, no eran enemigos, sólo escenificaban falsas diferencias. La mayoría de diputados y diputadas del parlamento griego (excepto Syriza y los comunistas) todos los que permiten que salgan adelante las votaciones que permiten seguir apretando más y más no hacen otra cosa que garantizarse un buen sueldo en medio de la miseria.
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Cuando me pidieron que escribiera sobre ‘Cincuenta sombras de Grey’, en principio me pareció bien porque es de lo que hablan todas mis compañeras de oficina desde el verano, así que se lo pedí prestado a una de ellas. Me vino con tres tomos, miles de páginas, un poco más breve que ‘En busca del tiempo perdido’, pero poco. La verdad es que leer leer sólo he aguantado la mitad del primer tomo, después ha sido un ojear por encima y listo. Se trata de una cursilada imposible de tragar, mal escrita e insoportablemente sexista. Una novelita rosa remozada de sexo explícito para la era postporno.
Entrada completa: Píkara Magazine
