Cuando June me sugirió que escribiera un post sobre la lectura feminista del caso de Julian Assange, pensé que me sería muy complicado llegar a tener una oponión clara del asunto; en realidad, me ha sido relativamente fácil en cuanto comencé a leer sobre el caso en las fuentes reales, y no en internet. Este es un claro ejemplo de cómo internet puede desfigurar cualquier noticia y hacer que la mezcla entre noticia y opinión nos impidan ver la realidad.
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