A un lado está el gobierno griego elegido por la gente y con un programa en el que se comprometía a terminar con las políticas de austeridad que les han llevado a la ruina. Con ese programa fue votado mayoritariamente. Al otro lado están los que gobiernan, los que nos gobiernan: gobiernos, partidos políticos, poderes financieros, lobbies, bancos, empresas…Todos conjurados para que este experimento griego tan raro, (que la gente se crea con derecho a decidir) dure lo menos posible; que se acabe pronto para evitar el contagio, para que la estafa pueda seguir funcionando, que puedan seguir robando, empobreciendo, matando de hambre, de enfermedad, de frío o de desesperación, hasta que lleguen a la conclusión de que ya no les compensa y paren.
Autor: Beatriz Gimeno
Nací en Madrid y dedico lo más importante de mi tiempo al activismo feminista y social. Del 2015 al 2020 fui diputada en la Asamblea de Madrid y después Directora del Instituto de la Mujer. Sigo prefiriendo Facebook a cualquier otra red. Será la edad. Tuve la inmensa suerte de ser la presidenta de la FELGTB en el periodo en que se aprobó el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. He dado lo mejor de mí al activismo, pero el activismo me lo ha devuelto con creces.
Estudié algo muy práctico, filología bíblica, así que me mido bien con la Iglesia Católica en su propio terreno, cosa que me ocurre muy a menudo porque soy atea y milito en la causa del laicismo.
El tiempo que no milito en nada lo dedico a escribir. He publicado libros de relatos, novelas, ensayos y poemarios. He escrito en varios medios, hoy escribo en Infolibre. Además colaboro en la revista feminista www.pikaramagazine.com, así como en otros medios. Doy algunas clases de género, conferencias por aquí y por allá, cursos…Escribo libros y sueño con un mundo sin machismo y sin desigualdad social. Mi lema vital es uno de Samuel Beckett: “Lo intentaste. Fracasaste. No importa. Inténtalo de nuevo. Fracasa otra vez. Fracasa mejor” Hago lo que puedo y, total, para morir un día.
¿Que Tomás Gómez iba mal en las encuestas? Pues qué novedad, Pedro Sánchez no es que vaya muy bien. Hace tres días el PSOE aparecía hundido en el peor resultado de su historia. ¿Que dicen que iban a salir unas corruptelas a cuenta de un tranvía? Pues, seguramente, en este país no hay obra pública en la que no se meta la mano, pero, vamos a ser serios… ¿Me estáis diciendo de verdad que han cesado a un dirigente político porque una obra pública tiene un sobrecoste por el que él no está imputado (y no está claro que lo llegue a estar)? Basta con mirar alrededor para darse cuenta que la corrupción, aquí, no es motivo para cesar a nadie hasta que la cosa ya está en los tribunales. Seguramente si Tomás Gomez estuviera impoluto hubiera resultado más difícil hacer colar esta operación, pero esta destitución no es sólo por el tranvía.
Pacto entre estadistas
Ya puede ahora Pedro Sánchez pedir el fin de la troika (llega tarde) o la toma de la Bastilla porque es inútil. El pacto antiterrorista que ha firmado con el PP sólo sirve para situar ideológicamente al PSOE. Sirve para delimitar su espacio. Voy a salirme de las consideraciones que se están haciendo en estos días sobre si el PSOE apoya o no la cadena perpetua porque creo que ya está todo dicho sobre el asunto. Resumiendo: si no la apoya, desde luego no la combate. Y aunque la cadena perpetua «revisable» es anticonstitucional e inhumana, recordemos que nuestras penas máximas se parecen mucho a una cadena perpetua. Me temo que esa línea roja la traspasamos hace tiempo gracias a la utilización que en este país se viene haciendo del terrorismo como arma electoral.
Reconozco que duele. La decepción duele, la frustración duele, la desilusión, el hartazgo. Y duele la desesperanza y el cansancio; y duele volver a animarse y esforzarse por seguir considerando que el domingo hemos ganado una batalla muy importante en Grecia, que nosotras también hemos ganado. Duele que un gobierno como el griego, recién nombrado y preparado para un combate titánico contra la Troika y en definitiva contra el neoliberalismo; nombrado en realidad para cambiar las cosas en profundidad, para cambiar Europa, se presente sin una sola mujer ministra.
Querida Carolina Bescansa: Yo protesto
He escuchado el otro día tu declaración de que hay un Podemos para protestar y otro para gobernar y, aunque seguro que no era tu intención, he percibido cierto tonillo de suficiencia respecto a las personas que protestan. Las protestas están bien, dijiste, pero nosotros… (¿quiénes?, ¿los que no protestan? ¿los que protestan menos?) nosotros estamos aquí para ganar.
Presentación del libro LA PROSTITUCIÓN. Autora: Beatriz Gimeno. Presenta: Josefina Bueno
Alicante
11 de febrero de 2013.
Prostitución y trata
Conferencia en la Universidad Miguel Hernández de Elche
3 de abril de 2014
La maternidad a debate.
Emakumeen berdintasunerako eta Jabekuntzarako Eskola / Escuela para la Igualdad y el Empoderamiento de las Mujeres
Vitoria: diciembre 2014
25 de enero, democracia…o no
Tiene razón el eurodiputado de Podemos, Pablo Echenique, cuando dice que las primeras elecciones de España se celebran a finales de enero en Grecia. En realidad, a finales de enero se celebran en Grecia unas elecciones que van a determinar no sólo el futuro de los griegos, sino el futuro de Europa entera y, sobre todo, de la democracia. Lo que está en juego no es sólo si los griegos van a vivir mejor o van a seguir hundidos en la pobreza; lo que está en juego no es si eligen a un partido o a otro. Lo que está en juego es si en el futuro podremos seguir hablando de democracia o no.
No habéis matado a Charlie Hebdo
Los fanatismos, cualquier fanatismo, aguanta mucho mejor un sesudo ensayo que un chiste. Eso es porque el fanatismo, el integrismo, no se mide en las mismas coordenadas que la razón. Una reflexión inteligente, seria, profunda, puede ser muy importante y necesaria, pero también puede ocurrir que confrontada al fanatismo, a este le resbale. Los fanáticos son inmunes a la inteligencia sin aditamentos, pero no tanto a la inteligencia con humor. El fanatismo, el integrismo religioso, son trágicos porque nunca son pacíficos, porque cuestan vidas y porque, en todo caso, acarrean mucho dolor. Pero si pudiéramos por un momento hacer abstracción de sus consecuencias terribles, veríamos que sus planteamientos son risibles, ridículos, que lo sorprendente es que nadie medianamente normal se los tome en serio. Eso es lo que hace el humor, despojar a cualquier ideología, a cualquier planteamiento, o a cualquier creencia de todos sus aditamentos sagrados, serios, o siquiera importantes, y así mostrarlos en su, a veces ridícula, desnudez. Por eso el fanatismo se revuelve ante el humor que lo deja inerme y que lo muestra ante el mundo tal como es, y que lo hace, además, en un idioma fácil de entender. No todo el mundo entiende un tratado laicista, pero todo el mundo puede reírse con La vida de Brian.
