abra lo ha dicho clarito, clarito. “A los votantes no les importa si Camps o Fabra son culpables”. No ha dicho “los votantes creen que somos inocentes y por eso nos votan”, no. De hecho, los votantes sospechan que son culpables y, a pesar de eso, les votan. Y todos aquellos que jamás votarían a un corrupto se sorprenden. Yo creo que es normal. Una sociedad democrática no es nunca completamente inocente de lo que son ni de lo que hacen los que gobiernan. Los políticos (o los empresarios) no vienen del más allá, sino del más acá, de la misma sociedad que sus votantes, que sus accionistas, que sus trabajadores. Hay muchas elecciones, municipales, autonómicas, generales, europeas, y hay formas de control, de protesta social para librarse de los que roban, mienten, se lucran injustamente, especulan…¿
Etiqueta: Política
Me desconcierta tener una opinión en la que discrepo profundamente de gente que respeto mucho y más aun me desconcierta comprobar que el Partido Popular parece estar de acuerdo conmigo en este tema. Eso me preocupa muchísimo más y, seguramente no es cierto, sino producto de algún arrebato electoral por su parte, que ya se les pasará. Por mi parte, por muchas vueltas que le doy al asunto sigo pensando lo mismo: veamos. Llevamos mucho tiempo escuchando que hay una especie de guerra entre ciertas entidades, instituciones, e incluso gobiernos, particulares… que parece que quieren defender los derechos de autor, ya sea en la música, en la literatura, en internet… Normalmente la manera en que se supone que se defiende a los autores es cobrando un canon a los usuarios por acceder a su obra: el canon digital, por fotocopias, por descargas de la red… ahora incluso se plantea cobrar una cantidad por préstamo de libro en las bibliotecas públicas. Como escritora tengo una opinión muy definida en este sentido aunque me temo que sea políticamente incorrectísima.
Los testículos de Fernando Lugo
El Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, ha sido saludado como la esperanza de la izquierda en un país empobrecido por la corrupción política, la injusticia y las sucesivas dictaduras militares. Lugo fue obispo de una de las regiones más pobres de Paraguay antes de ser presidente. Ahora se ha sabido que mientras era obispo tuvo, que se sepa y por ahora, dos hijos con dos mujeres diferentes. Las dos mujeres tenían menos de 20 años en el momento de quedarse embarazadas, él sobrepasaba los 50. Siendo él, se supone, un hombre de izquierdas y preocupado por las injusticias sociales, no parece que le preocupara, sin embargo, que la Iglesia, la asociación en la que él ocupaba un alto cargo, siguiera prohibiendo el preservativo, condenando y dificultando el uso de cualquier método anticonceptivo (y el aborto por supuesto) que pudiera librar a las niñas y jóvenes de países muy pobres de ser más pobres todavía.
¿Qué hacemos en Afganistán?
Soledad Gallego Diaz lo escribió en su artículo de hace un par de semanas en El País, pero también los foros feministas están revueltos, y con mucha razón. El motivo es la “Nueva Ley sobre la familia afgana” que al parecer, ha firmado ya el presidente de aquel país, Hamid Arzai. Esta ley convierte en esclavas a las mujeres chiies y demuestra de paso lo poco, o nada, que les importa a nuestros democráticos países la suerte de las mujeres. Hay que recordar aquí las importantes sanciones que la comunidad internacional adoptó contra la Sudáfrica del apartheid, a la que llegaron a expulsar de la ONU por discriminar legalmente a su población negra. Está claro que las mujeres no hemos alcanzado ese estatus en el que nuestra libertad y nuestros derechos puedan utilizarse como motivo de sanción. Como excusa desde luego que sí, las mujeres -recuerden- fueron “las armas de destrucción masiva” (es decir, la mentira) utilizada para invadir Afganistán.
Astenia primaveral
Esta semana ando un poco desganada, será astenia primaveral, y no encontraba tema sobre el que me apeteciera nada escribir. He leído los periódicos toda la semana tratando de interesarme con algo y no lo he conseguido. Normalmente escribo en estado de furia y aporreo literalmente las teclas del ordenador para desquitarme. Pero esta semana, nada de nada. Camps y sus trajes apenas me han motivado. Si acaso sólo me ha motivado un poco la declaración del sastre explicando que Camps mandaba traer una trabilla especial de Italia para que los pantalones le quedaran perfectos. No sé quién puede dudar de este hombre que, sólo con esta frase, demuestra la veracidad de todo lo que dice.
Cuando el otro día llegué a la oficina y comenté que había escuchado en la radio que Francisco Camps podía estar implicado en la trama de corrupción del PP, un compañero, que leía distraídamente el periódico dijo casi sin pensar: “Vaya, ya le han asegurado otra mayoría absoluta”. Después de pensarlo, creo que tiene razón. Es inútil tratar de desgastar a la derecha con acusaciones de corrupción económica porque, no nos engañemos, enriquecerse lo más posible es la base ideológica de la derecha, de sus votantes y de todos sus simpatizantes. Quizá no al precio que sea (al menos quizá no para todos) pero desde luego sí al precio de edificar unos cuantos pisos, o de contratar a unos primos o compañeros de colegio; eso ¿quién no lo haría? Las corrupciones económicas o el nepotismo pueden aun hacer mella en los votantes de la izquierda -aunque no nos engañemos, cada vez menos-.
Chávez y los medios
Nos enteramos de lo que pasa en el mundo a través de lo que nos dicen los medios de comunicación. Ya sabemos que no nos cuentan la verdad, sino algo aproximado. Y por eso compramos cada una/o distintos periódicos, o vemos distintos canales de televisión, según sea también nuestra propia verdad. Lo malo es cuando parece que hay unanimidad en algo y no hay fuente de información disidente de la verdad oficial; entonces estamos fritos. Exactamente eso es lo que pasa con Chávez, que no tiene muchos amigos por aquí.
Pobre Italia
Estoy razonablemente satisfecha con mi hijo. Me ha dado algún que otro disgusto y muchas satisfacciones, le quiero mucho y, lo mejor de todo, no se parece en nada a Albano. Es más, no es del mismo sexo que Albano, yo tampoco. En mi casa, ni mi hijo ni yo somos del mismo sexo que Albano, lo cual es una suerte. Me imagino el disgusto de tener un hijo como Albano, ¿qué hace una madre en un caso así? ¿Le quiere a pesar de todo? Supongo que sí, a los hijos se les quiere sean como sean aunque, como dice el cantante de los homosexuales, “como padre, me habría molestado seguramente tener un hijo o una hija que no pertenece a su sexo. Pero hace falta echar cuentas con la naturaleza, y la naturaleza, a veces, juega malas pasadas. Por ello, si uno -o una- se pregunta a fondo y quiere curarse de esta imperfección, hace bien».
Gays de derechas
Cuando Israel bombardeaba la franja de Gaza sin piedad y algunos nos manifestábamos con impotencia protestando por esa masacre, hubo algunos que se manifestaron a favor de la misma ante la embajada de Israel. Entre ellos había algunas banderas del arcoiris que portaban dos o tres miembros de un grupo gay de derechas llamado COLEGAS; este grupo no se pierde una para demostrar que se puede ser gay y de derechas. Días después los mismos aparecieron junto a Esperanza Aguirre en otro acto, convocado por la derecha, sobre Cuba.
En contra del mundo entero
Lo siento, siento lo que voy a decir a continuación y lo siento si alguien se indigna, pero es que a mi, todo esto del lío que se ha montado con la nevada me parece una pequeña banalidad propia de una sociedad que no soporta la más mínima frustración. Y no lo digo desde lejos, sino que lo digo con causa. El día 2 de enero me encontraba en el aeropuerto de París tratando de regresar a Madrid. Ese día había caído una inmensa nevada, preludio de la que días después iba a caer en Madrid. Una vez en el aeropuerto los vuelos comenzaron a retrasarse e incluso a no poder despegar. Me imaginé entonces lo que me esperaba. Una noche (o más) en el aeropuerto, todos mis planes truncados, mi trabajo esperando; y luego la incomodidad, no tener dónde dormir…Me senté en el suelo, compré revistas y libros, bebidas y comida, y esperé. Incómoda, fastidiada, con frío…esperé hasta que mi vuelo salió.
