Aprovechando la coincidencia la semana pasada de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer con las revoluciones que están sacudiendo los países árabes, casi todos los medios de comunicación han dedicado espacio a la participación de las mujeres en dichos acontecimientos y han discutido si estas revueltas iban a significar o no avances en su situación. Desde que EE.UU. utilizara la situación de las mujeres afganas como excusa para invadir aquel país, la situación de las mujeres se ha convertido en un tema del que siempre hay algo que comentar cuando se informa de la situación social o política en cualquier país. Es un gran avance porque hasta hace poco eso daba igual. Por lo menos ahora se habla de ello y encuentra espacio en los medios. Por primera vez, aunque aun de manera difusa, la situación de las mujeres aparece como un indicador de la situación general de un país.
Autor: Beatriz Gimeno
Nací en Madrid y dedico lo más importante de mi tiempo al activismo feminista y social. Del 2015 al 2020 fui diputada en la Asamblea de Madrid y después Directora del Instituto de la Mujer. Sigo prefiriendo Facebook a cualquier otra red. Será la edad. Tuve la inmensa suerte de ser la presidenta de la FELGTB en el periodo en que se aprobó el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. He dado lo mejor de mí al activismo, pero el activismo me lo ha devuelto con creces.
Estudié algo muy práctico, filología bíblica, así que me mido bien con la Iglesia Católica en su propio terreno, cosa que me ocurre muy a menudo porque soy atea y milito en la causa del laicismo.
El tiempo que no milito en nada lo dedico a escribir. He publicado libros de relatos, novelas, ensayos y poemarios. He escrito en varios medios, hoy escribo en Infolibre. Además colaboro en la revista feminista www.pikaramagazine.com, así como en otros medios. Doy algunas clases de género, conferencias por aquí y por allá, cursos…Escribo libros y sueño con un mundo sin machismo y sin desigualdad social. Mi lema vital es uno de Samuel Beckett: “Lo intentaste. Fracasaste. No importa. Inténtalo de nuevo. Fracasa otra vez. Fracasa mejor” Hago lo que puedo y, total, para morir un día.
La productividad del Consejero
Disiento un poco de algunas de las interpretaciones que se han hecho a raíz del supuesto error del consejero de transportes de la Comunidad de Madrid, Ignacio Echeverría. Siempre me han parecido un poco demagógicas esas preguntas que se les hacen a los políticos con la intención de saber si conectan o no con el “hombre de la calle”. Es normal que Zapatero no sepa cuánto cuesta un café en un bar si hace años que no toma uno; tampoco sabrá cuánto cuesta un kilo de arroz ni qué línea hay que coger para ir a Tribunal. Por lo mismo me parece que lo peor de que Echeverría no supiera que existe el Metrobús no es el hecho de que se demuestre que este señor no coge el metro, lo que entra dentro de lo normal. Lo peor, en mi opinión, son otras dos cosas:
Multando la lucha por los derechos humanos
Con la que está cayendo se podrá pensar que no tiene importancia, pero según leo en Público, cuatro ciudadanos españoles que denunciaban públicamente trato discriminatorio a extranjeros por parte de la policía han sido multados con 301 euros cada uno. Los multados forman parte de las Brigadas Vecinales de Observación de los Derechos Humanos, un organización que desde hace un año y medio trata de “visibilizar y documentar de forma pacífica” los controles policiales de identificación y detención de inmigrantes sin papeles. Supongo que el objetivo de la multa es que dejen de denunciar algo que por mucho que Rubalcaba lo niegue, está documentado por dos circulares de la propia Policía que se filtraron a la opinión pública en 2009 y 2010. En una de ellas se establecía un cupo de 35 sin papeles detenidos por semana para una comisaría madrileña, además de promover la detención de “marroquíes”. El Ministerio lo niega y se acabó.
Privilegios masculinos y paridad
Todos los años, al llegar el 8 de marzo, los medios nos recuerdan la situación de las mujeres en el mundo y nos llenan de cifras y datos que, año tras año, nos permiten darnos cuenta de que en muchos lugares no hay ningún avance, en otros se retrocede y en la mayoría de los países europeos, hemos llegado a un punto de estancamiento en el camino de la Igualdad; un punto, además, en el que advertimos que si no avanzamos corremos peligro de retroceder. Más allá de las cifras que se repiten año tras año y que dan idea de la persistencia de la desigualdad, hay temas que son también recurrentes en el debate social.
Contra las diatribas de los 100 economistas «de derechas» de los que algunos medios se apresuran a publilcar todas sus ocurrencias, aquí va este «Manifiesto de los economistas franceses aterrados» que intentan demostrar hasta qué punto nos están mintiendo:
¿Cuándo nos rebelamos nosotros?
Debido al silencio de los medios de comunicación (excepto ELPLURAL.COM y Público) resulta difícil enterarse de que en el estado norteamericano de Wisconsin los funcionarios han asaltado nada menos que el Capitolio del estado y que permanecen allí desde hace dos semanas mientras manifestaciones de 100.000 personas recorren las calles en protesta por los recortes que el gobernador ultraderechista del estado pretenden imponer a los funcionarios en materia de negociación colectiva. Es imposible no pararse a reflexionar en lo que significa que no se nos informe puntualmente o que no se dé importancia nada menos que a la toma de un parlamento; y en EE.UU nada menos.
Confesionalidad penal
Mucha gente insiste en que las estudiantes de la Complutense no debieron entrar en la capilla a leer un texto ni desnudarse de cintura para arriba como hacemos muchísimas mujeres en cualquier playa sin darse cuenta de que a estas alturas eso importa muy poco. Entrar en la capilla de la universidad, leer un texto, quitarse la camiseta y marcharse pacíficamente es lo mismo que irrumpir, por ejemplo, en una función teatral subirse al escenario y hacer lo mismo. Dependerá entonces del motivo por el que se hace que consideremos el acto como de mala educación, como algo digno de una multa, que hay que abrirles un expediente o que lo consideremos como legítimo. Nadie en su sano juicio puede defender que dicho acto merezca que vaya la policía a tu casa y te saque para llevarte a comisaría y mucho menos que por algo así te puedan condenar a hasta dos años de cárcel.
Por una política ética
Varios economistas altermundistas sostienen en sus últimos trabajos que cuando la triada maldita del neoliberalismo de los 80, Thatcher, Reagan y Juan Pablo II, se dispusieron a acometer cambios económicos radicales en el mundo para expandir lo más posible los beneficios empresariales a costa de debilitar los derechos económicos y sociales conseguidos y de desregular hasta el límite los mercados, lo hicieron impulsando también un cambio de valores que era imprescindible para que sus políticas fueran aceptadas por las clases trabajadoras. Para ello propiciaron un cambio cultural que fomentaba la aceptación de nuevos valores sociales, del individualismo, la fragmentación social y la banalización de las relaciones sociales, todo con el fin de provocar una profunda desmovilización política.
