Nos lo debemos

Durante muchos años, los debates que se venían sucediendo en la universidad sobre el feminismo no parecían tener mucha relación con los profundos cambios que estaban experimentando las vidas de las mujeres; cambios que iban a tener efectos incalculables en esas vidas que ya partían de una desigualdad muy acusada. Los cambios venían por la mal llamada crisis y la imposición del neoliberalismo y su recua de privatizaciones y desregulaciones; por las profundas transformaciones vividas en la familia (con la incorporación masiva de las mujeres en el mercado laboral) y el consiguiente agravamiento de la crisis de cuidados; por la extrema cosificación de las mujeres que fue la respuesta que dio el sistema a la revolución sexual protagonizada por aquellas…Mientras esto ocurría, la universidad se centraba en algunos debates de corte teórico y parecía despreciar otros que eran muy necesarios.

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