Que venga el desorden


Los datos de la EPA son los números de una pandemia con millones de víctimas pero cuyo virus sólo afecta a la gente corriente, no a los ricos. O la Virgen del Rocío es partidaria de los ricos, o no existe, como sabe mucha gente, o no sirve para crear empleo, como sabemos casi todos menos Fátima Báñez; pero la reforma laboral perpetrada por este gobierno tampoco sirve para eso, como también sabíamos casi todos incluidos ellos mismos, los que la hicieron.  El objetivo de la reforma no era crear empleo, como bien dijo la ministra, para lo que sí sirve es para destruirlo y abaratarlo. Hicieron una reforma a medida de los empresarios para poder despedir barato y han hundido el país y su gente, literalmente, en la miseria y la desesperanza. Y por si fuera poco Rajoy nos ha impuesto al frente de la cuestión más sensible y dramática de las que nos afectan a uno de los ministros/ministras más ineptas  de la democracia, a una persona incapaz de hilar una explicación política coherente de las cuestiones que afectan a su ministerio.

Son unos mentirosos. Mentira era cada una de las palabras que el Partido Popular pronunció en campaña electoral. Pero, además, son unos cobardes, Rajoy el primero. Ayer, tras la publicación de unos datos de paro insoportables que deberían estremecer a cualquier gobernante, que deberían sacar de una vez por todas a la gente a la calle, nadie del Gobierno daba la cara, nadie decía nada, nadie explicaba nada. Si no lo explican porque no pueden, entonces que retiren la reforma laboral destructora de empleo y si tampoco pueden hacer esto porque son unos mandados de Europa, lo que tienen que hacer es irse. Este presidente es un fiasco, es mentiroso, cobarde, desprecia a la ciudadanía a la que se debe y él y todos los miembros de su gobierno y de su partido llevan desde que accedieron al poder insultándonos y despreciándonos con sus declaraciones ridículas ante cualquier tema ante el que no tengan respuesta. No son capaces de detener esta hemorragia del paro y sus únicas acciones en este sentido son para criminalizan la protesta, para llenar Madrid de policías a la mínima (como el jueves), para multar ilegalmente y para hacer del miedo su principal arma propagandística en ausencia de ETA. Como no tienen nada que decir, o no saben, buscan aterrar a la población para mantenerla callada.

Son mentirosos, son cobardes y son extraordinariamente crueles. Ayer despidieron en mi empresa a dos compañeros de los muchos que esperamos que vayan cayendo: uno es un hombre mayor de 50 años, que ganaba 800 euros y con una hija discapacitada; otra era una chica embarazada de unos de esos fetos que tanto les preocupan. Les condenan a la miseria de por vida, probablemente

Y dicho esto, no nos engañemos tampoco pensando que el enésimo relevo del bipartidismo arreglaría este desaguisado, porque quienes mandan (los bancos alemanes en este momento para resumir) no van a permitir políticas muy diferentes. Sí que hay diferencias entre el PP y el PSOE, desde luego. Seguramente el PSOE aplicaría estas medidas de otra manera, sí, no con este ensañamiento en la crueldad y la humillación que es, precisamente, la marca que el PP ha impuesto a la marca España. Seguramente con el PSOE  volvieran modos cívicos que añoramos; quizá –seguramente- mentirían mucho menos; desde luego habría menos represión ciudadana, mucho más respeto por los derechos fundamentales, por la libertad de las mujeres, mucho menos empeño destructor de lo público. Y todo esto es importante sí, pero a estas alturas no es ni mucho menos suficiente, lo cierto es que tienen que asumir que no podrían hacer una política económica muy diferente.

Así que, o quien venga cuestiona radicalmente las políticas impuestas por Berlín o no saldremos de esta. Han resultado completamente fallidas las esperanzas puestas en la victoria de Hollande, Bersani no pudo siquiera llegar a crear ninguna esperanza y sí mucha decepción desde el principio. Sólo algunas voces de eso que el establishment político llama “izquierda radical”, está haciendo propuestas sensatas y realistas. Hay que romper con estas políticas, radicalmente sí. No hay otra. O escuchamos y apoyamos a esos radicales que no tienen por ahora ninguna representación institucional, o seguimos en manos de estos fundamentalistas sumisos que nos llevan al desastre. O cambiamos radicalmente de propuestas, discursos, políticas, y también de políticos quemados,  o dejamos que nos hundan. Espero que esto estalle por algún lado y que el estallido se lleve por delante este tiempo de crueldad extrema que nos imponen estos beatos de pacotilla, de misa y orden. Que venga ya el desorden para salvarnos

Publicado en: El Plural

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: