El fascismo era esto y así entró.

Protestaron los medios (los serios y los otros) al día siguiente del debate de candidatos a la presidencia del gobierno porque estos no se enfrentaron directamente a Abascal dejando muy claro que mentía. El País, muy preocupado, llegó incluso a publicar un editorial en el que se lamentaba que los candidatos no le hubieran enterrado en cifras y datos que pusieran de manifiesto todas las mentiras que dijo. Al día siguiente todo el mundo se quejaba porque a los fascistas hay que ponerles en evidencia y demostrar que mienten.
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