Carta de una lectora sobre la lactancia


Como sabéis que el asunto de la lactancia materna es importante para mí, publico aquí un comentario de una lectora que ha hecho incluso una tesina sobre el asunto; una tesina que espero leer pronto. Yo también estoy escribiendo sobre el tema. 

Beatriz,
en primer lugar felicidades por tu artículo, que he vuelto a re-leer (lo hice en el momento de su publicación) porque lo he recordado hoy y me he lanzado a buscarlo. (http://www.pikaramagazine.com)
Durante un año he estado haciendo una investigación para el máster que acabo de cursar (Género y Políticas de Igualdad) sobre este tema. Mi tesina ha sido: “La lactancia: alimentación o identidad maternal. Aproximación a un malestar no escuchado”. Se trata de, tal y cómo expreso en el título, aproximarme a esos malestares que algunas mujeres han sentido desde la institución sanitaria y pública cuando decidían no dar de mamar. Son entrevistas personales a cinco mujer madres y a sus parejas porque también me interesaba saber qué límites e implicaciones asumían ellos en la alimentación.

Algunas entrevistadas daban el pecho y otras no. Todas ellas coincidían en la exclusión que puede sentir una mujer-madre que decide no dar de mamar cuando comienza el proceso médico. Entre las conclusiones a las que he llegado a partir de sus experiencias privadas, y que desde mi punto de vista tienen consecuencias públicas (lo privado es público), sociales y políticas, es que: los centros de salud (al menos el estudiado y por la teoría trabajada, crítica feminista, es algo generalizado porque siguen el protocolo recomendado desde la OMS) ejercen una tremenda presión social y moral para fomentar la lactancia de pecho. En ésta, la imagen es una poderosa herramienta, puesto que las plantas de maternidad de los hospitales están forradas (literalmente) de imágenes de mujeres madres dando de mamar, imágenes “tiernas” que invisibilizan: por un lado a las que no toman esa opción (porque no pueden o porque no quieren) y a las que la toman pero no la viven de una forma satisfactoria.
Ese mensaje que es promovido desde las instituciones públicas (que no olvidemos que pagamos tod@s, demos o no de mamar), esconde un mensaje implícito  la dicotomía entre una madre excelente (la que da de mamar, da lo mejor a su criatura: vínculo, ternura, psicoafectivdad, y también los mejores nutrientes) y las mujeres madres sin más, las que dan biberón.

Este discurso es heredado de la Ilustración, y responde a unos intereses concretos y es el esencialismo del cuerpo femenino y su naturalización, y con ella la reducción de jornadas, excedencias laborales, medias jornadas… y la vuelta a casa. También hay intereses detrás del biberón, no nos engañemos, farmaceúticos, de laboratorios, de un sistema capitalista que nos resta horas del tiempo de calidad…) pero a partir de tener toda la información es cuando debemos poder decidir qué es menos malo o qué se amolda más a nuestra situación actual, de recursos, de núcleo familiar, de experiencia personal,… en definitiva, algo que no se contempla desde la institución sanitaria porque se apela a un concepto homogéneo de madre en el que todas, todas sin excepción, y sin preguntarnos por nuestra experiencia particular, nos conviene dar pecho. Una maternidad guiada, intensiva y que, no nos confundamos, no mira por nosotras, sino por el bienestar del bebé siempre. En este sentido, si discrepamos parece que no deseemos tal bienestar.

La información nos hace libres, nos empodera, nos da autonomía. Cada mujer debería ser libre de decidir qué es mejor para ella y esto solo es posible si las instituciones sanitarias públicas contemplan que todas no somos iguales, que somos diferentes, que no somos la mujer, sino las mujeres.

Un abrazo y gracias por este artículo que tanto me inspiró en la investigación.

57 comentarios

  1. Lo más curioso del asunto de la lactancia es que pese a que Beatriz Gimeno estaba convencida que las campañas prolactancia eran una conspiración provida, el mayor taliban en favor de la lactancia materna es el alcalde de Nueva York. Precisamente el politico más proaborto de USA : http://vidayestilo.terra.com/familia/bebes/new-york-quiere-fomentar-la-lactancia-materna-vs-la-formula,2a1b2ef1489d8310VgnVCM3000009acceb0aRCRD.html
    Bloomberg planta cara a la lactancia artificial
    El alcalde de Nueva York pide a los hospitales que reduzcan el uso de productos sustitutivos
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/31/actualidad/1343764807_584895.html
    http://www.bebesymas.com/lactancia/latch-on-nyc-sin-prescripcion-medica-no-se-dara-leche-de-formula-a-los-bebes
    http://www.aceprensa.com/articles/aborto-raro-41-en-nueva-york/

  2. En mi opinión el asunto de la lactancia -existiendo leches sintéticas comercializadas como existen- no es un asunto de máxima prioridad para el movimiento feminista… Lo importante es que a las mujeres se les deje un espacio para que esta etapa en sus vidas sin que esta etapa en sus vidas no las condicione negativamente.

    -Me da la impresión de que andas algo dispersa o perdida, sin saber muy bien hacia que problemas orientarte.
    ¿Por qué no profundizas en el fenómeno de la prostitución?; ¿por qué no dejas un tiempo “en cuarentena” tus blogs y lo aprovechas para profundizar en el conocimiento de la prostitución o para actualizarte en algunas materias o temas de ciencias sociales; hay muchos: sociología de la globalización; propuestas en economía ética, historia de la prostitución; teoría de la anomía social de Durkheim y Robert K. Merton; sociología del medio ambiente, etc?

    Un saludo..

  3. “Algunas entrevistadas daban el pecho y otras no. Todas ellas coincidían en la exclusión que puede sentir una mujer-madre que decide no dar de mamar cuando comienza el proceso médico. Entre las conclusiones a las que he llegado a partir de sus experiencias privadas, y que desde mi punto de vista tienen consecuencias públicas (lo privado es público), sociales y políticas, es que: los centros de salud (al menos el estudiado y por la teoría trabajada, crítica feminista, es algo generalizado porque siguen el protocolo recomendado desde la OMS) ejercen una tremenda presión social y moral para fomentar la lactancia de pecho. En ésta, la imagen es una poderosa herramienta, puesto que las plantas de maternidad de los hospitales están forradas (literalmente) de imágenes de mujeres madres dando de mamar, imágenes “tiernas” que invisibilizan: por un lado a las que no toman esa opción (porque no pueden o porque no quieren) y a las que la toman pero no la viven de una forma satisfactoria.
    Ese mensaje que es promovido desde las instituciones públicas (que no olvidemos que pagamos tod@s, demos o no de mamar), esconde un mensaje implícito la dicotomía entre una madre excelente (la que da de mamar, da lo mejor a su criatura: vínculo, ternura, psicoafectivdad, y también los mejores nutrientes) y las mujeres madres sin más, las que dan biberón.

    […] en definitiva, algo que no se contempla desde la institución sanitaria porque se apela a un concepto homogéneo de madre en el que todas, todas sin excepción, y sin preguntarnos por nuestra experiencia particular, nos conviene dar pecho. Una maternidad guiada, intensiva y que, no nos confundamos, no mira por nosotras, sino por el bienestar del bebé siempre. En este sentido, si discrepamos parece que no deseemos tal bienestar.”

    -Bueno, pues si el principal problema es este de que desde los centros de salud, se ejerce una tremenda presión social , me parece que la solución no es difícil: se podría hacer llegar un comunicado conjunto a los colegios de médicxs con la denuncia de esas presiones que no son lícitas, y que seguramente son opuestas al código deontológico que debe guiar a los profesionales de la medicina.

    Lo que a mí me parece que es equivocado es estar dándole vueltas a este tema, malgastando un exceso de energías y tiempo en él sin llegar a nada. Supongo que el movimiento feminista actualmente se enfrenta a problemas más importantes que este…

  4. “-Me da la impresión de que andas algo dispersa o perdida, sin saber muy bien hacia que problemas orientarte.
    ¿Por qué no profundizas en el fenómeno de la prostitución?; ¿por qué no dejas un tiempo “en cuarentena” tus blogs y lo aprovechas para profundizar en el conocimiento de la prostitución o para actualizarte en algunas materias o temas de ciencias sociales; hay muchos: sociología de la globalización; propuestas en economía ética, historia de la prostitución; teoría de la anomía social de Durkheim y Robert K. Merton; sociología del medio ambiente, etc?”

    ¡FLIPO!. No sé si “uno más” es unO porque me cuadra bien el perfil masculino de quien te aconseja desde tiempos inmemoriales que te dejes de bagatelas de mujeres y vayas a cosas “importantes”.
    Sobre lo de que el movimiento feminista actualmente se enfrente a problemas más importantes que éste, supones mal. Soy feminista y como tal no hay problema que afecte o me afecte que no me parezca importante.
    Soy feminista y como feminista me es importante leer como, en este caso, Beatriz Gimeno, piensa desde una perspectiva de género sobre todo lo que se mueve pero también de como “respira”, como encara cada día, como baja a los infiernos personales y como sale de ellos….
    Por el bien del movimiento feminista, déjala que comparta lo que piensa de esto y de lo otro y también que comparta lo que siente y como se siente porque también nos importa.

  5. Ana Fernández-Salguero |Responder

    Hola Beatriz, interesante post e interesante que estés escribiendo sobre el tema. También que existan tesinas e investigaciones de compañeras que visibilicen diferentes perspectivas y voces de las mujeres. Creo que es un tema importante y creo que es necesario debatirlo. Es peligroso pensar que un tema esta resuelto, cuando realmente no lo esta. También es peligroso pensar que las soluciones son sencillas. Coincido contigo cuando te he escuchado en jornadas, en que es necesario debatir el tema, pues en ocasiones se disfrazan estos temas de ecológicos, cuando en realidad es una vuelta al esencialismo. Hay que tener mucho cuidado!! Gracias por mantener la cordura y promover el debate feminista, gracias por incluir diferentes perspectivas de la prostitución, por no tener miedo a cambiar de opinión, a ser ecléctica en determinadas ocasiones. Yo también estudio un máster en género de igualdad al igual que la lectora que mencionas y me reconforta mucho ver como existen feministas que no lo tienen todo resuelto, pero que estudian, investigan y y mantienen vivo el debate. GRACIAS.

  6. María José, no te conozco, si piensas que soy el cineasta Fernando Trueba (que en la entrada de este blog ‘Contacto’ se mete con Beatriz Gimeno) te equivocas. Le digo eso a Beatriz porque he leído su libro “La Prostitución”, porque veo un poco que lo que escribe en este blog, porque, al parecer, ella también tenía pensado estudiar algo en relación a mujeres y discapacidad… y porque creo que con la discusión que se formó en la revista Pikara Magazine con respecto a este tema de la lactancia materna ya es más que bastante.

    ¿No debería el feminismo español dedicarle más tiempo y denunciar más otros temas tales como: 1) el que sigue habiendo más dificultad para las mujeres que para los hombres en el acceso a trabajos remunerados (al haber menos oficios y menos profesiones que se ofrecen a las mujeres), 2) el que las empresas siguen sin tomarse en serio la corresponsabilidad de los hombres en las labores domésticas (en el caso de parejas heterosexuales), el que una parte de los hombres siguen sin entender lo que es la corresponsabilidad, 3) la invisibilidad que siguen teniendo las mujeres amas de casa, así como las mujeres rurales, 4) alcanzar verdades sólidas acerca de un fenómeno como la prostitución, 5) denunciar la opresión que los hombres tienen que soportar en relación a productos culturales que están orientados a la excitación sexual de estos (pornografía a mansalva, “revistas para hombres”, moda sexy juvenil femenina, modelos en los que la mujeres siguen resultando cosificadas en televisión y en cine, 6) la enorme comercialización de productos destinados a las mujeres para su embellecimiento que les hacen a estas adquirir dependencias excesivas al respecto, 7) la menor presencia y reconocimiento de las mujeres en los medios de comunicación social en su condición de sujetos que realizan actividades de lo más diverso, unas actividades que siguen sin ser tomadas en serio (el caso de las mujeres y los deportes de masas sería un ejemplo), 8) la escasa cuantía de las pensiones que les quedan a una parte de las mujeres en nuestro país, y que hace que estas se vean abocadas a situaciones de pobreza, 9) la mayor prevalencia de trastornos psíquicos del tipo ‘depresión’ en mujeres que en hombres en sociedades como la nuestra, 10) un fenómeno como el de la feminización de la pobreza, que -si no me equivoco- se da a un nivel global (mundial) en la práctica mayoría de las sociedades del mundo…

    1. Sí, es posible que fuera suficiente, pero también es una broma. Es decir, es broma porque me hago la pesada, pero es verdad en tanto que pocos temas generan tantas respuestas. Es automático, pongo “lactancia” y se me disparan las visitas. El tema es importante, tiene que ver con la naturalización de la maternidad y con la vuelta a los roles maternales convencionales. Y se discute desde las vísceras, lo que demuestra que se toca algo muy profundo, probablemente se toca la imagen no contaminada de “la madre”, la mujer que siempre es generosa y pone a su bebé por encima de todo. La madre que piensa en sí misma es un tabú. por eso me interesa. A ver si voy a escrfibir un libro sobre esto ¡Yo aviso! Temblad liga de la leche!!!!

  7. Si decía flipo es por la cansina cantinela desde siempre con lo de “deja esto y dedícate a lo importante” (hablo en general, no es mi deseo personalizar).
    A mí desde hace tiempo me parece importante que los hombres se tomen también la molestia de denunciar, defender, reivindicar, visibilizar cuestiones que afectan a las mujeres… y por lo tanto a los hombres. En visibilizar, denunciar cuestiones que afectan a las mujeres “a causa” de los hombres.
    Cuándo dices si no debería el feminismo español dedicarle más tiempo a denunciar tales o cuales temas, a mí me gustaría y creo que sería determinante que el “progresismo” español masculino, se dedicara también a ello.
    Creo que las feministas estamos muy cansadas, aburridas, hartas de denunciar solas el machismo y estamos muy cansadas, aburridas, hartas de denunciar las injusticias sociales, el racismo, la explotación, la…. junto con los hombres para luego seguir denunciando el machismo, SOLAS.
    Por eso cuando me animan varones y se solidarizan de boquilla pero luego no me acompañan en la calle ni los veo en las concentraciones en defensa del aborto, en contra de la violencia machista, etc me suena a lo de los maridos que dicen sin inmutarse ni un pelo… mi mujer es que cocina como nadie y no encontrará mayor defensor que yo mientras hace zapping con el mando de la tele.
    A modo de broma cariñosa… si me hubieras puesto los deberes que le has puesto a Beatriz, estaría “muerta” ya de pensarlo solamente.
    Lo digo y lo repito sin cesar: cuando haya “manifestaciones” (pronunciamientos, solidaridad, activismo, etc) de indignadOs contra el machismo, vislumbraremos su final.
    Un saludo cordial

  8. “El tema es importante, tiene que ver con la naturalización de la maternidad y con la vuelta a los roles maternales convencionales. Y se discute desde las vísceras, lo que demuestra que se toca algo muy profundo, probablemente se toca la imagen no contaminada de “la madre”, la mujer que siempre es generosa y pone a su bebé por encima de todo.”

    -Beatriz, sí en esto estoy de acuerdo, claro. Pero a ver si poniéndose de acuerdo en ello todo el movimiento feminista de nuestro país (estudios de género en la Universidad, asociaciones de mujeres, colectivos de jóvenes feministas, colectivos de hombres pro-igualitarios…), no sería posible enviar una misma queja colectiva referida a esa presión social y moral que se ejerce desde los centros de salud sobre las mujeres a los colegios de médicos de todo el territorio o a las consejerías de salud de las distintas comunidades.
    Es que, si lxs feministas o en general las personas que están sensibilizadas con los problemas relativos a la igualdad de sexos no sois o somos capaces de ponernos de acuerdo ni en esto, entonces: ¿qué demonios es lo que está pasando?

    -Maria José, esto que respondes:

    “Cuándo dices si no debería el feminismo español dedicarle más tiempo a denunciar tales o cuales temas, a mí me gustaría y creo que sería determinante que el “progresismo” español masculino, se dedicara también a ello.
    Creo que las feministas estamos muy cansadas, aburridas, hartas de denunciar solas el machismo y estamos muy cansadas, aburridas, hartas de denunciar las injusticias sociales, el racismo, la explotación, la…. junto con los hombres para luego seguir denunciando el machismo, SOLAS.”

    lo suscribo. El que hayan tenido que surgir en nuestro país colectivos específicos de hombres pro-feministas o pro-igualitarios, para mí puede ser un síntoma de que el feminismo y sus justas reivindicaciones no llegó a calar lo bastante en todos los hombres de nuestra sociedad. Esos colectivos de hombres profeministas o proigualitarios (que numéricamente representan un muy pequeño número del total de hombres -mayores de 16-18 años- que hay en nuestra sociedad) son como una reacción política a un percepción real de falta de un compromiso suficiente de los hombres con los valores e ideales más fácilmente defendibles del feminismo.

    Una cuestión distinta sería, sin embargo, la de las concentraciones defendiendo el derecho al aborto libre. Aquí se ve (y esto no es más que una constatación) que ni la mayoría de las mujeres ni la mayoría de los hombres en nuestra sociedad se han manifestado públicamente en apoyo de esta reivindicación feminista. Y quizás el feminismo se debería preguntar el porqué de esto. En mi opinión si fuera una reivindicación que se percibe por la mayoría de la gente como algo totalmente justo, habría más gente que participaría en las manifestaciones que han convocando los colectivos feministas a lo largo y ancho de nuestro territorio, y esto, sin embargo, vemos que no ha sucedido. ¿Por qué?
    Una posible explicación a tan poco respaldo en esta reivindicación, ¿no podría tener que ver quizás con que el aborto es una cuestión compleja en la que no resulta fácil defender una postura que sostenga una política determinada al respecto? Si no me equivoco en el asunto del aborto confluyen problemas diversos: un tema de bioética, el problema de los derechos de la mujer, variables sociológicas tales como la situación social de la mujer que tiene el problema de un embarazo no deseado o sobrevenido, el problema ético de la responsabilidad ante lo que unx hace en sujetos adultos.

  9. Por lo que se dice en la carta, concluyo que la evidencia que obtuvo la investigadora en su estudio es: que los carteles con sus lemas e imágenes contienen un discurso único que asocia el dar el pecho a una imagen “tierna” de lo que “debería ser una buen madre”, y que la interpretación que ciertos agentes del personal médico y la que dan algunas mujeres hace que ese discurso ejerza “presión” moral entre las mujeres que no desean dar el pecho. O sea, en ese diálogo hay presión para que la mujer no elija entre su derecho a dar o no dar el pecho. Con una evidencia como esa no se puede construir un discurso en contra de la lactancia materna. Sí se puede construir un discurso que critique la poca información médica sobre el tema y la falta de ética que tiene el personal médico y que la OMS no incluya un discurso más libertario (que sí lo tiene) en sus carteles.
    Ya existe evidencia de que dar el pecho es muy bueno para la madre y para el bebé. También que el que una mujer de el pecho es malo para el sistema capitalista y el patriarcal. Dar el pecho es de lo más feminista que hay. Dar el pecho es un derecho humano. ¿Por qué? El hecho de que una mujer elija y se de el tiempo para amamantar a su bebé y que no acepte el mandato del sistema capitalista para regresar inmediatamente al trabajo, hace que la mujer se niegue a ser peona y obrera de ese sistema que la quiere siempre en su maquinaria, eso sí, mal pagada y no reconocida. Ya sabemos que el discurso que promueve “libérate de dar el pecho” lo construyó la industria farmacéutica (fábricas de leche de fórmula, biberones, sacaleches, baberos, pastillas para cortar la leche, médicos, políticos, medios de comunicación…). Ya sabemos cómo fue esa transición de dar el pecho a dar el biberón y que vino acompañada de empresas exigentes y contratos salariales que amenazaban y despedían a las mujeres que no regresaran al trabajo después de parir; además del discurso de mujeres exitosas que para llegar “a lo más alto” no dieron el pecho y sí el biberón.
    Sabemos también las respuestas: solicitar un tiempo para nuestro derecho de estar con los bebés, para dar el pecho o no, pero estar con nosotras mismas en un momento único y complejo vitalmente; que las empresas nos esperen, guarden el cupo laboral, no nos despidan; que permitan a los padres estar con su bebé, que puedan ejercer esa primaria paternidad. Algunas lo han conseguido, en algunos países. El sistema patriarcal siempre está atento a quitar derechos a las mujeres, por eso no permite que el discurso en los carteles y las imágenes sean “mujer, este es tu tiempo, al que tienes derecho”, “mujer, integra los grupos políticos que abogan por los permisos de maternidad justos y bien pagados”. Pero sobretodo, no permite una de las cosas más importantes que ocurren en ese periodo en las mujeres: tiempo para estar con una misma, para saber qué tipo de madre quiere ser, porque el tiempo es del patriarcado y mientras menos pienses mejor, ya se ocupará él de darte una solución que le convenga.

    1. No existe evidencia real. Las de la leche, las matronas y demás consiguieron hacer de los primeros momentos de vida de mi hijo un infierno sólo porque no quería dar de mamar. Me presionaron y amenazaron en un momento muy sensible para mí. Estaba en mi derecho de dar el biberón. Las prolactancia son fundamentalistas locas. Cada vez lo tengo más claro. Es una manera de expresar la frustración por sus dificultades en el acceso a la igualdad. Otra cosa son las madres que libremente deciden dar de mamar sin dar la tabarra a otras, para esas, por supuesto, todo mi respeto. Las lactivistas son talibanas.

  10. Me parece que en este debate una argumentación como la formulada por la persona que firma Mildred Largaespada es de las que hay que tener en cuenta.

    Y resalto esto que ella dice:
    “Con una evidencia como esa no se puede construir un discurso en contra de la lactancia materna. Sí se puede construir un discurso que critique la poca información médica sobre el tema y la falta de ética que tiene el personal médico y que la OMS no incluya un discurso más libertario (que sí lo tiene) en sus carteles.”

    1. Hola. Por alusiones, soy la persona que hizo el estudio. Nunca hice tal construcción “un discurso en contra de la lactancia materna”. Jamás. Mi investigación es una revisión crítica a diferentes aspectos:
      1- ¿Cómo se sienten las mujeres que no quieren dar de mamar al entrar en el proceso médico?
      2- ¿Cómo se sienten las que sí quieren?
      3- ¿Cómo se sienten las que no pueden?
      4- ¿Qué papel juegan los padres (para el estudio entrevisté a parejas heterosexuales) y que límites pueden encontrar al entrar en el proceso médico?
      5- ¿Qué información se proporciona desde el centro de salud y qué información no?

      La idea es darle voz a esas mujeres-madres a las que nadie les pregunta :”¿cómo es tu situación actual y qué método de alimentación crees que para ti sería más beneficioso?”. Todas, coincidieron, incluso las que daban pecho: no importaba lo que ellas sintieran sino lo que “había que hacer” para ser una madre excelente.
      Ya se que existen intereses capitalistas en el contradiscurso, la incorporación inmediata al mundo laboral, intereses farmacéuticos… pero ¿somos tontas? ¿alguien piensa que no podemos tener la capacidad de decidir si deseamos o no volver al trabajo?(existiendo el derecho a hacerlo, por supuesto). Hay mujeres que necesitan salir del caos que supone ese cambio tan tremendo de vida, que necesitan dejar de hablar de leche, de pañales y trabajar para relacionarse, para desarrollar proyectos, para tener el cafecito del descanso a la hora del almuerzo… ¡para desconectar!
      Me parece peligroso confundir afectividad y apego a las criaturas con dependencia emocional, peligroso para las mujeres (y puede que hasta perverso para sus hij@s). Esa es mi opinión que por cierto he dejado ver también en el estudio porque todos los estudios son subjetivos, responden a intereses y a experiencias personales: hasta los que son pro-lactancia materna

      1. Beatriz Gimeno

        Hola. Gracias por enviar este correo. Yo tampoco dije nunca que estuviera en contra de la lactancia materna. Es más, siempre he expresado que esa postura sería absurda. Estoy a favor de que cada mujer elija teniendo en cuenta sus propias circunstancias y estas son personales. Tan importante puede ser la aversión al dolor, como la necesidad de dinero o como la necesidad subjetiva de volver pronto al trabajo; e igualmente importantes son el deseo de dar de mamar por la razón que cada una tenga. En fin, como madre que fui muy presionada para dar de mamar y pariente de una ginecóloga tan harta de las lactivistas que se ha hecho antilactancia (pero que no se atreve a decirlo) creo que puedo opinar.
        De nuevo gracias por tu trabajo y por tus palabras.

  11. Beatriz, si los médicos dedicados a la neonatología, los pediatras y los psicólogos/as del desarrollo nos hablan a todxs (no sólo a las mujeres) de los beneficios que puede reportar la lactancia materna para los bebés (protección contra enfermedades, mejora en el vínculo inicial madre-hijo…), así como para lo que tiene ello de posibilitar un desarrollo del sujeto con unas mayores garantías de salud, me parece a mí que lo razonable es tener estas sugerencias en cuenta.

    Dicho esto, también debemos tener en cuenta hasta qué punto esa lactancia materna puede perjudicar a las mujeres madres de ese bebé: si ello las presiona a renunciar a un trabajo remunerado, o si dicha actividad les resulta a ellas algo insufrible.

    Entonces: el personal sanitario de los centros de Salud debería tener en cuenta todos estos aspectos muy en consideración para tratar de un modo adecuado y justo a esas mujeres madres, pero que también trabajadoras o ciudadanas que son sus pacientes. Les deberían informar con claridad sobre los pros y los contras de la lactancia materna.

    Y las activistas pro-lactancia no deberían jugar ningún papel relevante en ese asesoramiento realizado desde los centros de salud, hospitales, medios de comunicación etc., si es que son tan ideólogas y parciales en sus planteamientos como tú supones.

  12. Me resulta muy curioso que se diga que las pro-lactancia no deben tener papel en ese asesoramiento, pero bueno, entiendo que los fanatismos son de ambos lados. Es todo debido a la concentración de intereses, todo cuando se hace con demasiada intensidad se hace de manera fanática, todo, hasta coleccionar dedales. Se pierde la subjetividad, la mirada desde otros ángulos y piensas que solo tu tienes razón. ES tremendamente común este esquema de actuación. Sucede con las prolactancia, pero también sucede con las anti-lactancia. Es así, en cualquier ámbito de la vida cuando te enfrascas demasiado en algo, cuando sientes que de lo que formas parte es todo tu vida, se pierde la cabeza.

    He visto mujeres que estando completamente sanas mentalmente, en cuanto tienen un hijo se transforman en “golums” con su “tesoro”. Se chiflan por completo. Es cierto que esta etapa de chifladura suele durar unos cuatro o cinco años, pero durante ese tiempo se convierten en mujeres intratables, mujeres que creen que tienen más derechos que los demás por serlo, que creen que merecen prioidades en la vida más alla´de las que realmente merecen por serlo. A algunas, como bien dice Beatriz, se convierten en talibanas. Pero creo que afortunadamente son una minoría. La mayoría de la smujeres viven su maternidad dentro de parámetros normales den o no den el pecho. Mi prima no pudo darlo y no se siente absolutamente presionada por nadie para que lo de, y otra prima mía lo ha dado durante meses y jamás criticó a quien no lo estuviera dando.

    También me doy cuenta de la obsesión de Beatriz Gimeno por este tema, porque creo que en verdad confunde los términos. Las pro lactancia no pertenecen ni son causa de ningun lobby conservador que pretenda hacer regresar a las mujeres al hogar. La mística de la maternidad de la que se habla queda en entredicho en una sociedad donde la tasa de fertilidad es de 1,3 hijos por mujer (que no llega ni al reemplazo generacional) y donde las mujeres tienen hijos a partir de los 33 años. Si el feminismo se planteó en algún momento que las mujeres abandonaran como prioridad su deseo de maternidad, lo ha conseguido al 100%.

    Beatriz, creo, hereda la dialéctica de las feministas de los 70 y 80 que veían una contradicción el hecho de ser madre (sobre todo si lo eran jóvenes) con el desarrollo personal como mujeres. Y es cierto que esa contradicción existía, y sigue existiendo. Muchas feministas odian a las madres. No es que las odien en sentido literal, pero si hay recelos, hay sentimientos de superioridad hacia ellas. Incluso las llegan a ver como víctimas, por haber dedicado su vida a sus hijos y hogar antes que a rebelarse como mujeres y darle una patada en los cojones a sus patriarcales maridos. El sentimiento de muchas personas metidas en el feminismo, es que estas “madres” son traidoras al género, a los preceptos del feminismo. Y la moda de volver a la lactancia es visto pro estas feministas como la quintaesencia precisamente de ese modelo de “madre”. De ahí la crítica a las pro-lactancia. Esto es así (en muchas feministas, claro, no en todas, otras han tenido hijos y han llevado bastante bien esas supuestas contradicciones) por mucho que nunca lo verbalicen.

    En todas las casas cuecen habas, y en la mia a calderadas…….

    Saludos

    1. No, la verdad es que no. Yo no tengo absolutamente ningún problema con la lactancia. Me parece perfecto que las mujeres que quieran den de mamar, estoy segura de que muchas mujeres lo disfrutan y, en ese caso, maravilloso. También defiendo que las que quieran hacerlo estén protegidas legalmente. Tengo amigas y parientes que dan de mamar y jamás se me ocurriría pensar que es una locura, que es un fanatismo o que algo así entra en contradicción con nada; y si lo hace, hay que remover los obstáculos para que no lo haga. Dicho esto, creo que cualquier mujer es libre de no dar de mamar si no le gusta, si le es desagradable, si prefiere trabajar (a dar de mamar, no a ser madre), Creo que hay muchas formas de ser madre y buena madre y que ninguna mujer debe juzgar a otra por la manera en que ésta decide gestionar su maternidad. Me parece que ambas actitudes no son comparables. Lee los comentarios de las lactivistas sobre las que decidimos no dar de mamar para ver de qué lado está el fanatismo. Esto es como lo del machismo y el hembrismo, pues lo mismo. No hay un activismo antilactancia (sería ridículo e injusto), pero si existe algo llamado lactivismo que es completamente fanático.

      1. Las lactivistas fanáticas son permiteme decirlo, cuatro. Que hoy esté un poco más de moda que las mujeres den la teta, pues es obvio que si, pero de ahí a que exista una presión organizada “lobyyzada” para que todas las mujeres den la teta me parece que es excesivo pensarlo. Que hay fanáticas, pues claro, como en el vegetarianismo (los veganos). Pero no son mayoría ni representativas, ni siquiera influyentes. Ellas exponen sus argumentos, y están en su derecho. Los médicos y las matronas pueden recomendar más hoy en dia la lactancia materna, pero insisto, no hay una presión fuerte social para dar de mamar. Siempre habrá casos de gente que a la minima que se les diga algo se sientan presionadas, pero vamos, no crea que sea especialmente significativo.

        Ya digo, soy varón y no tengo hijos, pero a cada madre que veo le pregunto por esta polémica, alguna de ellas ni siquiera sabe que existen las “proteta” incluso cuando dan de mamar. Una prima mia optó por el biberon y cuando le pregunté me dijo que absolutamente nadie se había metido con ella por dicha decisión. Madre que conozco, madre que le pregunto, debo de caer pesado yo y todo jajajajaja. Realmente solo conocí a una madre fanatizada de estas (no me refiero a las golums con su tesoro, de esas hay bastantes más, pero incluso algunas dan el bibe y todo, no es cuestión tanto de teta-bibe como de actitud ante la maternidad) y curiosisismamente era una chica involucrada desde joven en movimientos feministas (feministas de la igualdad, quiero decir). Asi que creo que la variabilidad y diversidad en esta cuestión (como en muchas otras) es inmensa.

        Saludos

      2. Bueno, pues cuando mi hijo nació fui presionada, se me impidió darle biberón aunque no quería darle teta, por lo que el niño lloraba de hambre, poniéndome a mí en esa tesitura. Mi hermana tuvo que comprar un bibe y pasármelo de tapadillo en el hospital. No se respetó mi deseo. Y no voy a contarte lo que fueron aquellos primeros días. Después de eso, varias mujeres me han escrito para comentarme lo mismo. ¿Cómo no va a existir un lactivismo si existe una Liga de la leche, creada en 1959, y sólo hay que leer lo que dice? Estoy estudiando esto y he leído dos tesis y una tesina sobre el lactivismo. En las mismas aparecen blogs, muchos, libros, folletos, trabajos etc. que demuestran que son fanáticas. Si no hubiera este fanatismo no estaríamos hablando de esto y tampoco se dispararían las visitas a mi blog cada vez que ponga la palabra “lactancia”. Mi cuñada es ginecóloga y dice que ella misma es presionada por las matronas prolactancia, que no es posible aconsejar nada que no sea la lactancia porque se le echan encima, que fue muy criticada y que se puso en duda su competencia profesional porque ella decidió no dar de mamar etc.
        Lo que no existe es un activismo antilactancia, sería absurdo y ridículo. Existe un activismo proelección contra lactivismo.

      3. o las médicas y los matrones, sorry, que conocí alguno

      4. Sí hay un activismo antilactancia, y muy fuerte. Ahí te equivocas. La sociedad está organizada para que sea muy difícil dar de mamar (por eso a ti misma y a tantas como tú les ha sido imposible) y eso es lo que tú no ves.

        Está en todas partes. En la comercialización y publicitación de biberones, chupas y otros artefactos. En la asunción del biberón como “normal”. En la publicidad de leche artificial. En todos los cachivaches mercantiles que venden sustitutos de la leche materna y de la madre. En todos los pediatras que a la primera de cambio recomiendan biberón de refuerzo. En los médicos que venden libros con métodos para que los niños duerman solos. En los hospitales que hacen cesáreas innecesarias. En los bebés que son llevados al nido y separados de sus madres nada más nacer como práctica habitual en muchísimos hospitales. En las bajas maternales escasísimas. En la gente que te ve con el niño en brazos y te dice “que se acostumbra”. En los que te critican cuando amamantas a un niño mayorcito. En los maridos que creen que el hijo les quita su lugar en el pecho y en la cama de su mujer.

        En realidad, es muy difícil salvar una lactancia en esta sociedad. Pero como tú no sabes nada o poco sobre ello, te crees que dar de mamar es fácil y que nadie te lo impide. No es así.

        Para que cada mujer sea libre de verdad para elegir, las condiciones tienen que estar parejas. Como dice mookraker, si las feministas pretendían cargarse la maternidad, lo han conseguido. Pero me temo que no han sido las feministas, sino al propio sistema capitalista, que le interesa mucho más que te vayas a trabajar de sol a sol por 600 euros que que te quedes en tu casa acompañando a tu bebé anque sea un año. Os equivocáis medio a medio. Es al discriminador al que hay que cambiar, pero ustedes pretenden cambiar a las mujeres, o lo peor, cambiar a los bebés.

      5. Beatriz Gimeno

        No. Yo soy una mujer, informada de sobra y sé perfectamente lo que quiero y no quería dar de mamar. la única posibilidad de las mujeres es ser economicamente independientes y eso no lo van a conseguir quedándose en casa. Si te quedas en casa dependes de tu marido. Es mejor depender de los 600 euros que de un marido que, en un momento dado, puede no gustarte, puede maltratarte o puede dejarte. Nadie debe cobrar 600 euros, ni hombres ni mujeres y para ello debemos luchar todxs juntxs. Mi experiencia horrible con la lactancia es real; no pude no dar de mamar sino con sufrimiento. Y siempre que hay crisis se pretende que volvamos a casa, como ahora.

  13. Y otra cosita nada más. Me parece fabuloso que quieras escribir un libro sobre estos temas, pero si tu idea es que “Las prolactancia son fundamentalistas locas. Cada vez lo tengo más claro. Es una manera de expresar la frustración por sus dificultades en el acceso a la igualdad”, sinceramente, el libro tendrá el mismito valor de una novela de Danielle Steel. Y lo digo desde el respeto, que te pierde la boca con este tema, mujer.

    1. Lo dudo, de hecho ya tengo ofertas y bibliografía de sobra para demostrar que las lactivistas son unas fundamentalistas si no locas, si fanáticas que sí, que a veces me pierde la boca, pero no pierdo la cabeza.

  14. Descubrí este blog curioseando por la red cuando mi hijo menor tenía pocos meses. Como dice Beatriz y la autora de la carta en muchos lugares la lactancia materna se propone como la única manera de alimentar a todos absolutamente todos los bebés sin dar espacio a otras opciones. No soy suficientemente ducha en este tema para afirmarlo o negarlo pero la intransigencia y la violencia con la que se defiende y se rechaza la lactancia artificial resulta más sospechosa que Judas. Cualquier cosa que se diga o se haga en favor de cualquier aspecto relacionado con la lactancia artificial se acusa de ser promovida por Nestlé o cualquier empresa dedicada a fabricar leches artificiales.
    Ahora que mi hijo menor ha crecido y que tengo la firme convicción de no tener ninguno más, el temita que recién parida te llega a quitar hasta el sueño, se va haciendo más ajeno a mi. Yo estuve con mis dos hijos recién nacidos y con pocos meses intentando que se alimentaran de mi pecho, dandoles biberones, purés, etc. Ahora que ha pasado esa etapa, siento cierto alivio. Todo eso que cuenta Beatriz ya no me pasará a mi. Lo que os podría contar que me pasó ya no volverá a pasarme en mis propias carnes. De todas maneras, no me gustaría que ninguna nueva madre ni ninguna nueva familia se sienta presionada y cuestionada en la crianza de su bebé por no seguir la ortodoxia. No tengo un trato tan directo con ninguna ginecóloga o matrona como Beatriz, pero no me sorprende lo que le ha contado su cuñada. Estando aun ingresados en la maternidad tras el nacimiento de uno de mis hijos, una enfermera del turno de noche me dijo que le parecía que mi bebé podría necesitar un poco de leche artificial. Me pareció que tenía razón así que le dimos unos pocos ml de leche de bote. Ella me dijo que no se lo dijera a nadie, que sus compañeras eran un poco fundamentalistas con estas cosas.

  15. Beatriz, coincido mucho contigo. Fíjate que yo he sido amamantadora prolongada convencida, pero entiendo y respeto totalmente lo que dices de que toda mujer debe ser libre de dar el biberón si le da la real gana y decirlo abiertamente. Yo sí conocí a una chica que fue presionada en el hospital. Ella estaba convencidísima de querer dar biberón, y no le dejaron. Cuando salió, fue un alivo para ella empezar con sus deseados biberones. Tal como has dicho, creo que es un momento de mucha vulnerabilidad, donde no hay derecho a que atropellen tus derechos de esa manera. Sigo pensando que las mujeres debemos ser las dueñas de nuestros cuerpos. Yo nunca le digo a nadie nada, si veo que dan teta o si veo que dan biberones, para mí es tan significativo como si tienen o dejan de tener un lunar.

    Ahora, eso sí, has dicho una frase que reconozco me ha llegado al alma, muchas a veces caéis en esto, y me gustaría daros un pequeño tironcillo de orejas. Dices en un comentario “si prefiere trabajar a dar de mamar”. Y ya estamos con lo de siempre: ¿Y por qué puñetas tengo que elegir? Yo quiero amamantar Y trabajar. De hecho, he amamantado 3 años, ya trabajando. ¿Por qué esa insistencia de “una cosa o la otra”? En este sentido, yo insisto en ir un paso más allá. Creo que es hora de que las mujeres reivindiquemos tener que dejar de elegir. ¿Por qué yo tengo que elegir entre tener hijos o una carrera exitosa, mientras veo hombres exitosos que se hacen la foto con sus 3 hijos? ¿Acaso no es esto también patriarcal, el tener que negar que mi cuerpo es como es?

    No sé, yo creo que es complicado, porque hagas lo que hagas, puede ser tachado de patriarcal, y también de antipatriarcal. Dar teta es patriarcal porque (según algunas) me devuelve a casa. Pero dar biberón también es patriarcal porque niega el cuerpo femenino (y ya sabes que otra de las facetas del machismo es negar nuestro cuerpo tal como es, diferente al de los hombres). Dar teta puede ser antipatriarcal, sobretodo si con eso le llevas la contraria a la suegra (la abuela paterna, en las sociedades patriarcales, suele tener un cierto “poder”). Y dar biberon puede ser antipatriarcal porque no dejas que nadie te domine tu cuerpo. Yo creo que es un tema muy complejo, y no hay una única solución.

    Un saludo.

    1. Hola, admito el tirón de orejas. Lo que pasa es que ya he escrito mucho, he aguantado todo tipo de insultos y ando ya un poco cabreada con la cuestión. repìto que no se puede estar “en contra” de que quien quiera dé de mamar, sólo faltaba. Pero estoy claramente a favor de la libertad de elección sin ninguna presión. Y no valen que me digan que hay que informarse porque estoy más que informada y porque las lactivistas no informan, presionan. Y respecto a lo otro, creo que me refería a algún caso concreto en el que tener ambas cosas no era posible. Defendía el derecho de Carmen Chacón o Soraya S. de Santamaría a incorporarse al trabajo cuando quisieran. Ser vicepresidenta de España o ministra de defensa no es algo que se pueda hacer con facilidad dando de mamar a tiempo completo. Si estás en Afganistán mejor que el bebé no vaya y si estás en un Consejo de ministros mejor no sales un rato. Cualquiera que esté en esos puestos, hombre o mujer, tiene que hacer renuncias -que también implican enormes privilegios- . Por lo demás, claro, las feministas luchamos porque tener hijos/as no sea un obstáculo para el trabajo. Para ello nada mejor que garantizar que los permisos de paternidad son tan largos como los de maternidad, hasta que eso no ocurra, los empresarios seguirán prefiriendo a los hombres.

      1. El tema de las ministras suscitó mucha polémica también y a mí me llama especialmente la atención que a nadie le interese si un determinado ministro ha sido papá y ha “dejado” (“abandonado” llegué a leer en algún foro sobre Santamaría) a su bebé con una tercera persona. Tampoco, en el caso de las ministras, se hablaba sobre si, a lo mejor, esa responsabilidad la estaban asumiendo los padres, porque el blanco eran ellas y su decisión de incorporarse al trabajo. Entiendo que nos levantemos contra la reducción de nuestros derechos pero no contra la libre disposición de cada una a ejercer el suyo.
        ¿El cuerpo nos sigue “subordinando” o nos traicionamos a nosotras mismas? Me entristece pensar que es lo segundo, casi más que lo primero.

        Saludos!

  16. Me parece genial que exista esta polémica. Que las vidas privadas de las mujeres, sus decisiones y opciones, sus voces en definitiva, molesten es algo que no hace más que confirmar cuánto sigue molestando que nos visibilicemos (sea de la forma que sea). Cualquier aspecto de nuestros ciclos vitales que nos limite es política, es público porque nos sigue posicionando de una forma asimétrica en las relaciones entre sexos. “El feminismo tiene cosas más importantes”: eso sería tan simple como pensar que una vez conseguido el voto y el derecho a que no nos violen ya vamos sobradas. Las cosas importantes las decidimos nosotras, eso faltaría que nos dijeran que es lo que tiene que importarnos en nuestras propias vidas.
    Genial, como siempre, el blog Beatriz.

  17. Bueno lo he leído casi todo. Que conste que no soy feminista, pero odio todo ramalazo machista. Mi experiencia es
    esta: tengo 31 años y tuve a mi hija con 24. Estaba decidida a dar el pecho, pero mi sorpresa fue cuando en el hospital no me pusieron a mi hija al pecho,estuvo 24 horas en la incubadora, supuestamente prematura por una semana,y cada vez que iba a verla, zas!! Ya se había tomado el biberón. Cuando les dije que no se lo dieran, que yo quería darle el pecho, me dijeron que mejor cuando llegara a casa, no me jodas!!! Eso fue lo que les dije, pero al final eso hice…. Mi niña perdía peso, no quería el pecho ni de lejos, no sabía mamar, fue desolador para mi, me sentía fracasada y mi marido fue a una farmacia y le compró leche de fórmula. Ahí acabaron TODOS los problemas, ganaba medio kg a la semana y estaba fuerte y sana. Fui a pedir la pastilla para retirarme la leche(. Que por cierto salía a borbotones) y TODO EL MUNDO ME LA NEGÓ. Médico de familia,matrona,pediatra,ginecólogo, TODOS, es mas, tuve leche hasta 1 año despues de dar a luz.Mi conclusión, que todos los bebés que he conocido y conozco que han o están tomando el pecho, no se libran de bronquitis, resfriados y demás infecciones. Por el contrario, niños alimentados con leche de fórmula crecen muy sanos y mi hija ni os cuento, JAMÁS he sufrido con ella una miserable enfermedad. En qué se basan las estadísticas sobre lo beneficioso de la lactancia?? Me río yo de las estadísticas. Ahora estamos buscando otro hijo/a, y lo tengo muy claro, NO DARÉ EL PECHO NI MUERTA!!! De pensar en que lo sufrimos mi hija y yo durante las 2 semanas que intente alimentarla con el pecho, no se lo doy al próximo ni harta a vino y como me presionen los denuncio. Ale…. Ahí lo dejo.

    1. Tu hija no sabía mamar porque le dieron biberón primero y se acostumbró a él.
      ¿La leche de formula más saludable? Discúlpame, pero no creo que Nestle, con sus 100 años de experiencia, sea competición para la naturaleza, que lleva unos… pongamos, ¿2 millones y medio de años de experiencia? 3 millones? 1000 millones? Esto es, desde que el el ser humano y sus ancestros llevan en la tierra…
      Y ya ni siquiera te hablo de los numerosos estudios científicos que lo corroboran. Te hablo desde la lógica.

      Que, oye, me importa nada que tú o la que sea de biberón o de pecho, igual que Beatríz, estoy a favor de la libertad ante todo. Pero las cosas son como son. Y dudo bastante que la leche de fórmula sea superior.

      1. Beatriz Gimeno

        Bueno, la naturaleza tiene los virus, las bacterias y las enfermedades; y lo artificial tiene las vacunas por ejemplo. Lo natural no es necesariamente bueno ni superior. Lo natural es bueno dependiendo de lo que hacemos con ellos para vivir mejor.

  18. Yo estas cosas como “el Esencialismo del cuerpo femenino y su naturalización” las resumo así

    1. Lo único que puede hacer una mujer biológica que no puede hacer un hombre biológico es parir, por ahora; porque ya se puede engendrar fuera del cuerpo. Por lo demás una vez parido el niño, diferentes prácticas culturas nos demuestran que no hay nada natural en el proceso de crianza de los niños. Desde culturas en las que las madres entregan a sus hijos para que los amamanten otras, hasta culturas en las que los bebés son críados en común sin que se sepa quien es su madre, hasta hombres que se ocupan de los niños, hasta madres que matan a sus niños si tienen demasiados, si dicha cultura es sexista y no quiere niñas etc.
      Pero por otra parte, ni siquiera es cierto que las mujeres sean las únicas madres o con posibilidades de ser madre porque los úteros se alquilan y los hombres son padres y madres simplemente pagando. Por no hablar de los hombres transexuales, con útero y matriz, que se quedan embarazados por ejemplo. A estas alturas seguir con lo de la naturalización es de una ceguera digna de mejor causa.

  19. Negar los vínculos del bebe con la madre en el útero me parece anticientífico y a veces hasta machista, menospreciar, y esas huellas que deja pueden ser buenas o malas, creo que esto que digo esta médicamente comprobado. Eso no quiere decir que los hombres no puedan criar ni nada por es estilo, son cosas diferentes, son tan aptos como la mujer para hacerlo.

    Creo que no es correcto el fundamentalismo biológico, ni el cuento de que todo es “una construcción cultural”.

    Por otra parte las mujeres y los hombres Sí somos biológicamente diferentes (vagina, pene, parto, regla, etc) , el sexo es una cosa (binario, sí), y el género otra, lo que se intenta es que no se nos diga como tenemos que comportarnos en función de nuestro sexo, o que nos asignen unas tareas en función a él (que las mujeres debamos quedarnos en casa por ser mujeres, que nuestra obligación es ser madres, que somos objetos sexuales, etc) que es lo que seria el género y contra lo que pienso que el feminismo debe luchar.

    1. Bueno, la ciencia…ya sabemos que la ciencia luce al sol que más calienta. O, al menos, algunxs lo sabemos. Si lees, por ejemplo, los libros de Anne Fausto Sterling, cientifiquísimos ya que ella es una reputada científica, verás cómo demuestra que el sexo no es binario, sino sólo la percepción cultural que tenemos de él. Hay culturas donde hay tres o cuatro sexos y biologicamente hablando Sterling identifica hasta 5. Otra cosa es que nos empeñemos en negar eso. Y no es sólo Sterling, hay muchos otros paradigmas científicos. Cada teoría tiene una ciencia a la que acogerse. La ciencia es nuestro nuevo ídolo.
      En lo demás, claro, de acuerdo.

      1. Pues no sé en que se basara para sus hipótesis, quizás en cambiar lo que significa la palabra sexo, reconozco que no la he leído pero no estoy deacuerdo, sigo pensando que
        los sexos son dos: hembra y macho, se me ocurren tres maneras de justificar esto: la etnología, biología, antropología. Digamos que hembra es XX y macho XY o vamos observar que la gran mayoría de la gente tiene o bien órganos sexuales masculinos u órganos sexuales femeninos. Sin contar genes y procesos hormonales. Que existe la binaridad sexual vamos. Casi todo lo demás y la contracción de genero que se hace sobre ellos es cultural, en eso si estoy deacuerdo. Muchas veces hay cosas culturales que están biologizadas (los hombres violan por la testosterona, las mujeres son fieles por naturaleza, etc) esto hace más difícil el problema cierto, pero al menos a mi no me lleva a la conclusión de que los sexos no existan.

        Yo esto lo veo como si hablásemos de que no existe gente de color negro ni de color blanco, sino que nuestros ojos no están adaptados a verlos del mismo color, pero que podemos intentar hacer algo con la Ciencia para solucionarlo y verlo todo del mismo color…en lugar de luchar contra el racismo o el sexismo, suprimimos las etnias y los sexos y listo!! Me cuesta entender esto, quizás porque yo entiendo el género como la asignación de roles y funciones a una persona por razón de sexo, admitiendo por tanto que existen sexos diferentes. Deconstruir el género significa, o puede significar, no tener en cuenta el sexo a la hora de asignar funciones o roles a una persona.

        podríamos empezar a decirle a niñas y niños que en realidad no tienen pene ni vagina y clítoris, sino que cada individualidad tiene unos órganos entre las piernas diferentes, que por casualidad a veces coinciden pero que carecen de ninguna función especifica. podríamos? Entonces por qué usar preservativo en las relaciones sexuales? si son relaciones sexuales y no relaciones reproductivas, por que vamos a usar preservativos? usaremos preservativos solo cuando sea nuestra intención reproducirnos, ¡que sentido tiene poner un plástico ahí cuando no queremos tener bebes!

      2. Beatriz Gimeno

        De hecho, es dificil mantener que existe gente negra o blanca, ¿no hay mil tonalidades entre ser negro y blanco? Hay gente muy negra y gente muy blanca y hay gente más negra que blanca y más blanca que negra. No es binario el asunto, sólo lo vemos binario. El hecho de percibir los órganos sexuales como fundamentales, como algo que enseguida percibimos para separar a las personas, eso ya es una mirada cultural y repito: el sexo gonadal, cromosómico, genital…no es binario ni tienen por qué coincidir, hay muchas combinaciones posibles, como el color del pelo. El género también nos enseña a (no) mirar y a clasificar.

  20. Si, hay gente negra más oscura que otra, eso no significa que no existan, al igual que hay mujeres con menos pechos que otras y eso no significa que sean otro gènero.
    O hay personas que tienen la cabeza más alargada de lo normal, o más grande y no por eso decimos que lo que tiene ya no es una cabeza sino un ajkjLS (o lo que nos inventemos).
    Mi opinión es que los sexos son dos, masculino y femenino, y se sabe por el tipo de glándulas que tenga el sujeto en cuestión. Si tiene menstruación, testículos, útero, vagina y pene funcionales, podrá decirse que tiene de los dos sexos, pero no que sea un tercer sexo. Me parece razonable pensar esto. Luego, el género será más discutible, y podrán inventarse diecisiete diferenciaciones, pero en lo que a sexos se refiere, a no ser que aparezca un procedimiento de reproducción novedoso en los humanos, por esporas, por esquejes o algo así, me parece que hablaremos de dos sexos biológicos. El género, el contenido cultural del hecho biológico, es otra cuestión

    ¿Qué va a cambiar negar el binarismo sexual, van a dejar de pegarnos o violarnos por no reconocerme mujer teniendo un cuerpo de mujer? ¿para que sirve el termino género entonces? ¿crees que la teoría antibinarismo sexual o queer aporta algo interesante al feminismo que no sea un pensamiento conservador?

    1. Bueno, para empezar hay mucha gente que no se reconoce en ese binarismo. Hay muchas personas intersexuales, transexuales queer y transgéneros a quienes ese binarismo les resulta opresivo y, además, no puede aprehender su realidad. Lo queer no es conservador, aunque hay muchas malas interpretaciones acerca de lo queer que en parte son las más extendidas y que sí lo son. Pero hay aportaciones queer fundamentales para el feminismo. Ese binarismo que responde a toda una tradición filosófica occidental y es inseparable de la jerarquización. La separación del mundo en dos, siempre en dos pares, tiene más consecuencias de lo que parece. Además, te repito que eso que a tí te parece tan evidente, no lo es para otras muchas culturas que tienen dos sexos, tres o cuatro en algunas culturas amerindias, ¿son tontos, no se han dado cuenta de la evidencia, son ciegos? No, simplemente que lo que a nosotros nos parece evidente no lo es tanto y la realidad está mediada siempre por la cultura.

  21. No, el mundo en dos lo separa el género, no el binarismo sexual que no dice a nadie como debe comportarse en función de su sexo, ni nos separa en dos. Que sea mujer no significa que sea igual que otra mujer, son somos genitalidad hegemónica ni nada por el estilo. ¿Quizás la opresión del binarismo de genero sea lo que hace algunas personas rechazar el sexo?. El sexo sin serlo es otra trampa patriarcal a mi entender.

    La mayor parte de lo que he leído acerca de autoras queer, te remito a Preciado o Butler me parece sumamente conservador (que no digo que no haga algún aporte importante). El vanguardismo es otra forma de control social. Ya hace tiempo que el sistema necesita de ideas nuevas para poder regenerarse y subsistir.

    Por otra parte, la transexualidad no es queer, ya varias asociaciones de transexuales se han sentido molestas con eso . Transexual es pasar de hombre a mujer o de mujer a hombre, o por lo menos es lo que los autollamados transexuales quieren.

    “¿son tontos, no se han dado cuenta de la evidencia, son ciegos?”

    Creo que a eso ya te respondí en mi anterior post, una persona puede tener los dos sexos pero eso no es un tercer sexo. Además complicar innecesariamente. El estudio de la biología se hace en el seno de una cultura, y por parte de especialistas. Pero también los culturalistas forman parte de una cultura, los estudiosos de la ciencia desde un punto de vista cultural también. Y son diferentes esos estudiosos de los que estudian biología. Se puede estudiar la biología desde un punto de vista cultural, y se puede estudiar biología en un laboratorio de genética. Y lo que permite una cosa y otra, son cosas diferentes. Igual podríamos decir que es el dinero de los impuestos lo que permite estudiar la variable cultural. Biológicamente los sexos son dos. Culturalmente puede discutirse el contenido. Y separar género de sexo, permite que las cosas sean un poco más comprensibles. Porque si no, podrán encontrarse no cinco sexos, sino veinte. ¿Entonces, para qué sirve la palabra “género”?

  22. Es mucho más sencillo que todo eso. Es simplemente una cuestión de salud pública, la leche artificial tiene riesgos para la salud, aumenta la probabilidad de sufrir un montón de enfermedades, como el tabaco o la obesidad.

    “Breastfeeding and human milk are the normative standards for infant
    feeding and nutrition. Given the documented short- and long-term medical and neurodevelopmental advantages of breastfeeding, infant nutrition should be considered a public health issue and not only a lifestyle choice. The American Academy of Pediatrics reaffirms its
    recommendation of exclusive breastfeeding for about 6 months, followed by continued breastfeeding as complementary foods are introduced, with continuation of breastfeeding for 1 year or longer as mutually desired by mother and infant”

    http://pediatrics.aappublications.org/content/129/3/e827.full.pdf+html

    1. No es cierto. He recopilando decenas de estudios. En los países ricos no hay diferencia en la salud pública si se da de mamar o no. En los países pobres es cierto que la lactancia salva vidas.

      1. Mujer, no se te ocurra decir eso donde te oiga algún científico. Los estudios sobre las “ventajas” de la lactancia materna son multitud, que en realidad no son ventajas de la LM, sino riesgos de la lactancia artificial, porque la lactancia materna sería el default. En los enlaces que te colgué tienes muchos de ellos, pero aquí te dejo más:

        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17664905
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20450531
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1589309/pdf/brmedj01556-0034.pdf
        http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00467-004-1567-0
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3305665?dopt=Abstract
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2019919?dopt=Abstract
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17269587
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7564787
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19227546
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10528028
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20105662
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16137119
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15384564
        http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1603633

        Y así, miles. No es una cuestión de primer mundo ni de morirse, sino de calidad de vida y de salud.

        A partir de ahí, la experiencia de cada mujer es subjetiva, claro. Nadie podrá dar de mamar obligatoriamente. Pero el deber del sistema sanitario desde el momento de la concepción, es intentar que la mujer y su bebé estén lo más sanos posibles, lo que incluye dar de mamar.

      2. Beatriz Gimeno

        En absoluto es así. No voy a co`piarlos ahora porque los dejo para mi libro. No hay estudios que diagn que la lactancia es mala, claro, sino que demuestran que, según en qué países, no hay incidencia en la salud pública general. En los países pobres sí que tiene incidencia. También hay estudios que demuestran que la lactancia “obligatoria” incrementa las depresiones que en realidad tienen que ver con el sentimiento de culpa de las madres, con las ganas de salir de casa y de ser más libres etc. En todo caso me hace gracia ese recurso irracional a la ciencia. Por ejemplo, las partidarias del parto natural dicen: “no hagas caso a los médicos”, recuperemos el parto. Y estas mismas que para el parto no hacen caso a los médicos son las que para la lactancia recurren a la ciencia. Tengo estudios que demuestran que la ciencia dice una cosa y la contraria a lo largo del tiempo dependiendo de mil factiores como: quoién paga el estudio, las circunstancias sociales en las que se hace el mismo, qué se pretende conseguir etc. La lactancia en abstracto no es nada porque una teta es una mujer y una teta por si sola no está ni contenta ni triste. No puede haber estudio sobre la lactancia válido si no considera lo que piensan al respecto las mujeres.

  23. A partir de ahí, cada mujer decide si amamantar o no, como mismo decides si bebes alcohol o haces ejercicio o no, pero el deber del sistema sanitario es recomendar lo más saludable, tanto para la madre como para el bebé:
    http://pediatic.com/reflexionando-sobre-lactancia-materna/

    1. Totalmente de acuerdo: cogen la teoría científica cuando les interesa y cuando no se la pasan por el forro!

  24. ¿No te ha gustado mi comentario? Es verdad que no es como todos los demás, que te dan la razón, pero sólo te hacia una pregunta, ¿era tan difícil de contestar?.

    1. Ah, creí que una pregunta tan tonta no esperaba contestación. No somos cuerpos sujetos a instintos o impulsos inevitables, somos subjetividades capaces de decidir qué queremos hacer con nuestros cuerpos o con las distintas partes de él. El pene “sirve” para procrear, pero se le pueden dar otros usos; claro que a la(s) iglesia(s) no les gustan ninguno de ellos. Lo mismo, por ejemplo, la matriz, que sirve para procrear pero que podemos decidir no hacerlo nunca. Las tetas “sirven” para dar leche, pero podemos decidir no usarlas para eso.

      1. Si, es verdad, podemos decidir usarlas y mostrarlas como objeto sexual (ojo, que yo las disfruto muchísimo así) pero no para dar leche y amamantar a nuestros hijos, ¿y por qué si es una parte más del ciclo sexual femenino?. Sinceramente, creo que no hay nada más femenino y feminista que amantar a tus hijos, eso no ata ni limita, atan y limitan los prejuicios y la falsa liberación de la mujer.

  25. Pues depende. Dar de mamar no es ni más ni menos feminista, ni libera ni oprime. Es una práctica más que depende de como se viva. No somos (sólo) cuerpos y como no somos (sólo) cuerpos a cadauna le gusta una cosa. A mí me resultó extraordinariamente desagradable, por la misma razón que tampoco me gusta darles un uso erótico. No me gusta que me toquen las tetas, y en cambio hay a quien le gusta. No tiene nada que ver con limitaciones, ni con feminismos o antifeminismos. Tiene que ver con que no hay dos mujeres iguales y tiene que ver con la libertad; cada una que haga lo que quiera.

  26. ¡Ah!, ahora lo entiendo, extrapolas tu tara al resto de las mujeres, ya me queda claro. Y por supuesto, libertad para elegir, incluso elegir dar teta, que parece que somos nosotras las que debemos escondernos porque muchas mujeres no han querido darlo y se sienten ofendidas y/o menos madres cuando nos ven.

    1. Tú si que tienes la tara del fundamentalismo.

      1. Jaja, ya salió lo del fundamentalismo de la teta, lo dicho, perdón señora por dar pecho, mil disculpas por haberla hecho sentir mal por el buen funcionamiento de mi cuerpo.

      2. Beatriz Gimeno

        Ah…¿Las personas son sus cuerpos? ¿las personas son culpables del funcionamiento de sus cuerpos? ¿las mujeres que no pueden dar de mamar son culpables de algo? ¿menos personas? Y finalmente, no me siento mal, me siento bien, mi cuerpo funciona bien pero jamás pretendería que mi cuerpo es superior a ningñun otro cuerpo por el uso que la persona quiera libremente darle. Debe ser que te sientes superior, pero no. Ese es el famoso fundamentalismo, creerse superior. En realidad, como estoy demostrando y usted me demuestra (gracias) el lactivismo es una identidad. Muchas mujeres dan de mamar y no pasa nada, lo hacen con naturalidad y sin enfrentarse a nadie, pero otras dan de mamar y sobre ese hecho construyen toda su identidad. Naturalmente las identidades así construidas se tienen que construir “contra” alguien y en la permanente reafirmación de la propia identidad y de la propia experiencia. Muy frágil tiene que ser al final esa identidad para necesitar constantemente de enemigas y de reafirmación pública.

  27. Lo de la lactancia no se me dio demasiado bien. En cambio tengo un corazón que va funcionando, los pulmones parece que también. El páncreas tan bueno como si fuera nuevo, y así con el resto de las vísceras de mi cuerpo. Parece que la tara la debo tener solo en los pechos. Creo que solo por el mal funcionamiento de uno de mis órganos no deberían quitarme mi estatus de mujer.
    Cuando la edad y las enfermedades que me sobrevengan hagan estragos en mi cuerpo, ¿cuándo exactamente dejaré de ser considerada una mujer? ¿Cuándo sea menopáusica? ¿puedo seguir siéndolo con unos pechos tarados, unos ovarios secos y un corazón arrítmico? ¿y si sumamos una enfermedad renal? Cuando la mayoría de mis órganos sean viejos y enfermos, ¿qué seré?
    Las mujeres que no tienen hijos, ¿lo son pese a no haber experimentado tan importante hito en la salud de la mujer? ¿Tener un útero te obliga a ser madre?

  28. Hola Beatriz, no sé si leerás esto porque veo que es un post de hace unos años. Interesándome por ti y tu trabajo he estado leyendo tu blog, y me he encontrado con varios posts sobre el tema de lactancia. Yo como tu soy Feminista, yo como tu soy madre trabajadora, yo como tu respeto la decisión de cada madre a alimentar a su bebé como quiera, pero al contrario que tu mi experiencia es muy distinta. Tu experiencia y observación es que hay presión social para que la mujer amamante, mi experiencia es la contraria, cada día sufro presión social para dejar de amamantar a mi hijo de 4 meses. No voy a negar que dar el pecho es difícil, no se nace sabiendo, en el hospital donde di a luz las enfermeras no pasaron más de 5-10 minutos “enseñándome” como dar el pecho, un hospital público pro-lactancia. Con heridas en los pezones y a punto de tirar la toalla, llamé a una experta en lactancia, a la que tuve que pagar una considerable cantidad, pero que pasó varias horas conmigo enseñandonos a mi y a mi bebé, de ahí en adelante todo fue bien. Me gustaría que una mujer feminista como tu luchase por mi derecho como mujer y madre a amamantar a mi hijo si es esa mi decision, para que la gente no me llame loca por continuar amamantando a mi hijo tras haberme incorporado al trabajo, para que la sociedad no me mire mal o me llame exhibicionista por dar el pecho en público, para que no me tenga que esconder en esquinas remotas en mi trabajo para sacarme leche, para que no tenga que sacarme leche en baños sucios de aeropuertos cuando me toca viajar por trabajo, para que toda mujer que lo desee tenga acceso a expertas en lactancia pagadas por la seguridad social en los hospitales y dediquen el tiempo y seguimiento adecuado. Aunque a veces demasiado extremistas, los movimientos prolactancia son muy importantes porque sin ellos la situación para nosotras, la madres lactantes sería todavía más difícil. Y es que a la mujer se la juzga haga lo que haga, y si se lucha para que no haya presión social hacia las madres que quieren dar el bibe, también hay que luchar por las madres que quieran dar el pecho, para que lo puedan dar con libertad donde quieran, hasta cuando quieran, cualquiera que sea su situación social y laboral.

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