Nacionalismos


Hay personas que como yo, de verdad no somos nacionalistas y nos cuesta entender ese sentimiento de pertenencia a unas fronteras políticas trazadas siempre en función de intereses que no suelen coincidir con los intereses reales de la gente. Entiendo naturalmente que existen derechos culturales y que en condiciones de opresión o negación de los mismos, la vida se puede hacer insoportable. Sí, tengo algo parecido a una patria; tengo sentimientos de pertenencia ligados a un idioma, a una historia común, a una cultura, a un paisaje, a determinadas afinidades con otra mucha gente, y que son parte de mi identidad o de mi subjetividad, pero si esto no me es negado poco me importa -o nada- ser adscrita administrativamente a unas determinadas fronteras que, por otra parte, casi nunca coinciden exactamente con la patria que vivimos subjetivamente. Si no se dan esas condiciones de opresión me cuesta mucho entender el nacionalismo, el mío -inexistente- y el de los otros.

La manifestación del 11 de septiembre en Cataluña me provocó cierto sentimiento de tristeza. Cuando intenté analizarlo me dio la impresión de que mi tristeza tenía que ver con la frustración que me produce que siempre sea mucho más fácil reivindicar una patria que una política justa. Me produce cierta frustración que la cuestión de la independencia venga a ocultar que en realidad CiU y PP son la misma cosa política y que por eso votan juntos y siguen votando juntos. Se fingen muy ofendidos el uno con el otro, pero son lo mismo, defienden los mismos intereses, y como tales se reconocen y se tratan.  Como no soy nacionalista española, que es lo que me tocaría, tampoco me importa que Cataluña sea independiente, serán lo que quieran ser y eso no me va a afectar en lo más mínimo. Me pone triste que el nacionalismo sea esa causa alrededor de la cual, todavía, ricos y pobres, poderosos y desposeídos pueden ir de la mano. Creo que unos y otros no tenemos nunca los mismos intereses,  y que la patria de los poderosos no es nunca la nuestra, la de la gente corriente. Basta mirar la historia por encima para darse cuenta de que los poderosos siempre intentan hacer creer en una patria común que uniría a ricos y pobres y que estaría por encima de las clases sociales y, sobre todo, de los verdaderos intereses de la inmensa mayoría de la gente. Que eso siga dando resultado me pone un poco triste, ya digo.

Pero también comprendo que el nacionalismo es un sentimiento y que no conocerlo no quiere decir que niegue su existencia en los otros y más aun cuando, además, están en otras circunstancias. Porque reconozco que no debe ser lo mismo ser ciudadana de una patria indiscutible que de otra que se discute y que la gente puede sentir como discutida. Y durante años, si nos circunscribimos sólo a la democracia,  es verdad que el nacionalismo español  ha crecido y tratado de engordar (es decir, de captar votos) precisamente agraviando y negando a las otras patrias que se encuentran dentro de estas fronteras políticas y administrativas que llamamos España. El nacionalismo, claro, sólo lo es en relación a otros con los que, además, necesita enfrentarse constantemente. El Partido Popular se ha pasado años jugando la baza del nacionalismo español contra el catalanismo incluso moderado (ha hecho lo mismo en Euskadi). Durante años, la derecha española se ha inventado agravios (como aquella campaña estúpida acerca del español perseguido y de la que ahora, por supuesto, no se va a volver a hablar) han cercenado cualquier aspiración legítima y democrática expresada por las instituciones catalanas y han sacado réditos políticos de todo ello. Finalmente, como suele ocurrir, todo eso ha servido para alimentar un sentimiento de cansancio, de agravio, que es el que ahora se expresa reclamando la independencia.

Si ser independientes es el sentimiento mayoritario de los catalanes (o vascos), no tengo absolutamente nada que decir; las naciones son ficciones políticas que nacen, cambian, desaparecen o vuelven a nacer. De esos cambios lo único que me preocupa es que se realicen democráticamente y sin violencia. Afortunadamente,  estamos en un momento histórico en el que la cuestión no parece que se vaya a resolver a tiros. Su nacionalismo que lo arreglen ellos pero es evidente que si la cuestión de la independencia crece servirá para ocultarlo todo y también para manipularlo todo. Hay países en los que se puede hablar de estas cuestiones con calma. Hay países en los que se puede hablar de las cuestiones, económicas y de todo tipo, que lleva aparejada una secesión, sin que eso sea el fin del mundo. Aquí  eso no es posible, tenemos una triste historia en ese sentido.

Cualquier acercamiento real del nacionalismo catalán o vasco a la independencia traerá aparejado una exacerbación del nacionalismo español y la negación de cualquier otra consideración política. Veremos a Esperanza Aguirre haciendo campaña en contra del cava catalán y veremos a niñatos tirando productos catalanes al suelo en los supermercados; escucharemos y veremos tonterías que, sorprendentemente, harán mella en mucha gente. No se hablará de lo importante, de las condiciones en las que los catalanes o vascos quieren quedarse (que ahí los no catalanes o vascos sí tendríamos cosas que decir); ni de las condiciones para la independencia (que ahí creo que no tenemos casi nada que decir). En fin, que los catalanes se vayan o se queden no va a afectar a mí vida, pero me pregunto lo que va a tardar el nacionalismo español en hacernos la vida imposible a los que no somos ni catalanes ni vascos.

Publicado en  El Plural

23 comentarios

  1. Me cuesta creer que a estas alturas una persona dedicada a la información en este país no se haya enterado de que iba la mani del dia 11.
    ¿Tu crees que era solamente una manifestación de nacionalistas?.
    Era una protesta de una gente que está harta de agravios, de que les insulten, de que les manipulen, de que no les respeten ni su idioma ni sus costumbres, de ser putas y encima pagar la cama y un largo etcétera de insatisfacciones acumuladas año tras año.
    Allí eramos catalanes desde de generaciones hasta de recien llegados. Pero todos con un mismo sentimiento. En els resto de España solo nos quieren para aprovecharse de nosotros.

    1. Bueno, me parece bien, reconozco los agravios y lo que dices: “Reconozco que no debe ser lo mismo ser ciudadana de una patria indiscutible que de otra que se discute y que la gente puede sentir como discutida. Y durante años, si nos circunscribimos sólo a la democracia, es verdad que el nacionalismo español ha crecido y tratado de engordar (es decir, de captar votos) precisamente agraviando y negando a las otras patrias que se encuentran dentro de estas fronteras políticas y administrativas que llamamos España. El nacionalismo, claro, sólo lo es en relación a otros con los que, además, necesita enfrentarse constantemente. El Partido Popular se ha pasado años jugando la baza del nacionalismo español contra el catalanismo incluso moderado (ha hecho lo mismo en Euskadi). Durante años, la derecha española se ha inventado agravios (como aquella campaña estúpida acerca del español perseguido y de la que ahora, por supuesto, no se va a volver a hablar) han cercenado cualquier aspiración legítima y democrática expresada por las instituciones catalanas y han sacado réditos políticos de todo ello. Finalmente, como suele ocurrir, todo eso ha servido para alimentar un sentimiento de cansancio, de agravio, que es el que ahora se expresa reclamando la independencia”.

      1. Exactamente, Vicent, esa gente ya no ve salida ni creibles las palabras de los líderes del PSOE y del PP, y más allá de aquí no ve alternativas. ¿Eso es ser nacionalista? Para entender lo que pasará en el futuro próximo en el Estado español, es necesario entender lo que ha pasado estos últimos 20 años, quizás está bien hablar de Felipe V o de Valentí Almirall, pero el 90% de los manifestantes en Barcelona, no se acuerdan ni de uno ni otro, ni saben quienes son, pero en cambio sí se acuerdan de los recortes, de la crisis, de los insultos, de los boicots contra Catalunya de muchos dirigentes políticos, y encima ahora tener que pagar por una crisis que no han provocado ellos (EN EL SIGLO XXI). No es simple definir lo que está pasando, es mucho más complejo, pero si alguien quiere ser inteligente, tiene que analizar bien lo que ha pasado estos últimos 20 años, en Barcelona, en Madrid y en otros sitios. Y no, el 90% no eran nacionalistas.

  2. El problema, pero, no es lo que podamos pensar o creer, es decir, tu no eres nacionalista, yo no soy nacionalista… El problema es que vivimos gobernados por gobiernos nacionalistas. El gobierno español es un gobierno nacionalista, el gobierno de Esperanza Aguirre es nacionalista, el de Mas, también. Eso es una realidad, por mucho que yo o cualquiera creamos lo contrario.

    Sobre el tema de Catalunya, merece un capítulo a parte, ya que lo que pasó ese 11 de septiembre ha provocado que todos los partidos políticos estén fuera de juego, inclusive el gobierno de Mas (CiU) que su nacionalismo es más un nacionalismo de a ver como me posiciono para negociar con este o aquel. No sé si me explico, a Mas le salió mal su jugada política, porque nadie se esperaba que en esa manifestación pudiesen ir casi 2 millones de personas (según algunas fuentes) o 600.000 (según otras). Y ahora quien es el majo que soluciona esto. CiU, por mucho que se diga, no ha roto ni romperá sus pactos con el PP que se mantienen tanto en la Generalitat como en muchos ayuntamientos.

    No nos equivoquemos de discurso, en Cataluña hace escasamente 30 años, el sentimiento independentista era más o menos como el que puede existir hoy en Albacete, ni más ni menos. Entonces, cabría preguntarse que ha pasado en estos últimos 30 años para llegar a esta situación. Sería muy simplista decir que un partido como CiU (máximo aliado del PP, no hay que olvidarlo) haya provocado todo esto con sus ambigüedades o sus hipocresias. La situación habría que circunscribirla en el hastío de la gente hacia lo político, la clase política española (incluida CiU) no solamente es responsable de la crisis actual sino lo que es peor que no tiene ideas para solucionar lo que está pasando y lo único que hacen es convocar ruedas de prensa para insultarse mutuamente, diciendo el culpable es el otro, pero sin aportar soluciones. Hoy leía una sentencia de Shakespeare, que dice “que época terrible donde los idiotas dirigen a ciegos” (algo así). La gente está que no puede más, si encima en Cataluña vemos los insultos y los enfrentamientos territoriales que se han vertido desde la meseta hacia Cataluña (sobre todo el PP) pero también algún que otro dirigente histórico del PSOE. Si encima, ha cuajado el tema de los impuestos que “España roba a Cataluña”, todo lo demás está servido. Y en los 600.000 o 2.000.000 de personas que se manifestaron en Barcelona, se equivoca quien quiera ver que son catalanistas, sino que la gente harta de la clase política ha empezado a creer que sin España (que es un país que no tiene solución, gobierne quien gobierne) todo iría mejor, no hay que olvidar que el PP ha llevado el país al caos económico, pero muchos ayuntamientos en Catalunya gobernados por el PSOE, también. En ese contexto, catalanes de todos los orígenes, catalanohablantes o no, han empezado a ver que sin la rémora que se llama España, quizás, quizás, viviríamos mejor.

    Ahora ya no vale ni el estado federal que proponía un excelente visionario como Pascual Maragall, ya no nos vale, porqué algunos partidos políticos han llevado las cosas muy lejos, principalmente el PP (junto con sus amigos de CiU), pero también algunos conocidos dirigentes del PSOE.

    Y este otoño, hay elecciones en Euskadi, donde dicen que Bildu puede auparse con la victoria. Con una Cataluña que marcha hacia su secesión, dudo mucho que el PNV pacte con el PP o con el PSOE.

    Que cada cual asuma sus errores, pero mientras el PP explote la idea de que la culpa es de Zapatero o el PSOE diga que eso es culpa del vecino, eso da alas al independentismo, porqué la casa sigue sin barrer. Ojo, y no solo en Cataluña o en el País Vasco. Si en Cataluña, en los años 70 el independentismo tenía tanta fuerza como en Albacete; hoy en día, y siguiendo la misma lógica de lo expuesto en este razonamiento, empiezan a existir grupos de personas que se proclaman independentistas, en Castilla, en Aragón, en Andalucía (caso por ejemplo del SAT y de CUT-BAI), grupos que hoy por hoy, aunque marginales tienen más fuerza que el independentismo catalán de los 70.

    Algo está cociéndose y mientras los grandes partidos políticos, responsables de esta situación, sigan lanzándose la culpa unos a otros, eso da alas a los independentismos periféricos y también centrales. Y mucho me temo, que ya no existe solución alguna. Porqué dudo mucho que el modelo federal (no social, sino federal) alemán o suizo pueda convencer a los catalanes (otra cosa son los partidos).

  3. Los delirios independentistas catalanistas tienen su base en el racismo:

    Ya en la obra de Valentí Almirall Lo catalanisme (1886) se elabora una distinción de las diferencias entre el «carácter» castellano y catalán que se aproxima mucho a la «teoría racial de la nación catalana» que Pompeu Gener sería el primero en enunciar en su influyente libro Herejías (1887). Existe una raza catalana, de origen ario-gótico, superior al resto de pueblos peninsulares, de raíces semíticas. Mientras los catalanes reconquistaron pronto sus territorios y entraron bajo la benéfica influencia aria de los francos, Castilla pasó largos siglos dominada por los semitas «árabes y bereberes» lo que explica la radical diferencia y la incompatibilidad de ambos pueblos. Joaquim Casas-Carbó en 1891 en sus Estudis d´etnografia catalana utilizará argumentos filológicos para demostrar el irrefutable origen ario de los catalanes. (10)

    Unas ideas que pasan a formar parte del corpus doctrinal del naciente catalanismo. En marzo de 1899 se produce un gran escándalo que recuerda vivamente al que un siglo después ha protagonizado Barrera; además, ambos se suceden en el mismo escenario del Ateneo Barcelonés. El doctor en medicina Bartomeu Robert, recientemente nombrado alcalde de Barcelona por designación real, a instancias del político catalanista Durán i Bas y del primer ministro conservador Francisco Silvela, pronunció el día 13 en la citada institución la primera de una serie de conferencias tituladas La rassa catalana. En una sala abarrotada, el doctor Robert disertó sobre la heterogeneidad racial de la Península motivada por las invasiones germánicas y semitas. Utilizando los métodos de la frenología sobre las medidas del cráneo tan de moda en la época, distinguió tres áreas raciales: braquicéfalos de cabeza redonda de las regiones del Atlántico, dolicocéfalos o cráneo alargado de las regiones mediterráneas y mesicéfalos, mezcla de ambos en la España central.

    http://www.solidaridad.net/vernoticia.asp?noticia=410

    1. No son delirios. El origen de cualquier nacionalismo es lo mismo. Cuando se manifiesta entra dentro de las peticiones legítimas de cualquier pueblo.

      1. La mayoría de los que se manifestaron en Barcelona el pasado 11 de septiembre no son nacionalistas, la inmensa mayoría no lo es.

    2. Alfonso, de la misma manera puede entenderse el nacionalismo español. Léete, por ejemplo “El ideal hispánico a través de la historia” de E. G. Díaz de Robles, o Ernesto Caballero afirmando que el “donjuanismo” era la quintaesencia de lo español, para ir dejando españolitos en los vientres de cuantas más mujeres, mejor.

      El desarrollo de los nacionalismos tiene lugar a partir de la segunda mitad del XIX, por causas como la industrialización, y en España, algo más tarde. No es casualidad que los nacionalismos más influyentes nazcan en las zonas más ricas y con más fábricas, pero ojo, que el nacionalismo español también nació en el mismo suelo bilbaíno que el vasco y a la vez.

  4. De nuevo se han vuelto a escuchar los tópicos que ya se escuchaban en los 70′: “catalanes insolidarios”,”catalanes peseteros”,catalanes de….”
    Os equivocáis de enemigo.El nacionalismo catalán es más solidario que el nacionalismo español.Me rio cuando desde un presunto “yo no soy nacionalista” se esconde un subliminal pero rancio apego a las esencias más casposas del nacionalcatolicismo(hispano).Son tics (involutarios,supongo),pero joden.Yo desde mi No nacionalismo apoyo al pueblo catalán si decide en pleno derecho de autodeterminación (os suena?) independizarse.Porque está es su derecho.Como lo están Quebec y Escocia.Y no por ello hay que escupirles la baba (manida y sobada) de siempre.

    1. Aja, creo que he escrito que serán lo que quieran ser y que eso es lo justo. Y que si quieren estarán y si no. No es asunto más que de ellos.
      “Reconozco que no debe ser lo mismo ser ciudadana de una patria indiscutible que de otra que se discute y que la gente puede sentir como discutida. Y durante años, si nos circunscribimos sólo a la democracia, es verdad que el nacionalismo español ha crecido y tratado de engordar (es decir, de captar votos) precisamente agraviando y negando a las otras patrias que se encuentran dentro de estas fronteras políticas y administrativas que llamamos España. El nacionalismo, claro, sólo lo es en relación a otros con los que, además, necesita enfrentarse constantemente. El Partido Popular se ha pasado años jugando la baza del nacionalismo español contra el catalanismo incluso moderado (ha hecho lo mismo en Euskadi). Durante años, la derecha española se ha inventado agravios (como aquella campaña estúpida acerca del español perseguido y de la que ahora, por supuesto, no se va a volver a hablar) han cercenado cualquier aspiración legítima y democrática expresada por las instituciones catalanas y han sacado réditos políticos de todo ello. Finalmente, como suele ocurrir, todo eso ha servido para alimentar un sentimiento de cansancio, de agravio, que es el que ahora se expresa reclamando la independencia”.

  5. Yo tampoco soy nacionalista y no me importa que quieran la independencia. Otra cosa es que eso se haga realidad. No me gustan los nacionalismos. En absoluto.

  6. Sí son delirios, sólo así se explica que Marta Ferrusola (la mujer de Pujol, el mismo que hundio Banca Catalana con dinero “español”) le parezca maravilloso un país reaccionario, fundamentalista y misogino como Catar mientras que España le sea un concepto odioso, pese a ser una democracia parlamentaria.

  7. Alfonso, España una democracia parlamentaria… No me hagas reir, hombre. ¿Es necesario recordar que la inquebrantable constitución se puede cambiar cuando conviene al PP y al PSOE un mes de agosto en la cafetería del congreso? ¿Es necesario recordar las leyes aprobadas -entre ellas la anti-democrática ley electoral- que benefician al corrupto y castigan al trabajador? ¿Es necesario recordar todo lo que está cayendo? ¿Es necesario recordar que en esa democracia parlamentaria, los patriotas españoles han organizado boicots contra otros españoles? ¿Es necesario recordar que en España se premia al corrupto y se castiga al de abajo? ¿Es necesario recordar que los que han provocado la crisis están aprobando leyes para ellos se vayan de rositas? Por favor, chistes malos, no.
    Y lo de Marta Ferrusola, me trae al pairo, me da igual esa señora. Y desde lo del robo de Banca Catalana por la burguesía catalana, han pasado muchísimas cosas más.
    Todo esto, amigo Alfonso, no tiene solución, y al no tener solución es normal, o al menos lo parece, que haya gentes en Barcelona, en Valencia, en Salamanca o en Sevilla, que digan que se bajan del autobús, que no quieren seguir más en esta historia llamada España, que quieren vivir, que quieren trabajar… pero que esa democracia parlamentaria se lo impide, que España se lo impide.
    Serán más, serán menos, pero es de ciegos no ver que algo está pasando en todo el territorio español, desde hace 30 años. Quizás cuando los ciegos recuperen la visión, ya será demasiado tarde, o no, porqué quizás es lo mejor para todos.

  8. El problema del nacionalismo no es nuevo. Lleva más de 140 años dando vueltas. Yo entiendo que haya gente que no entiende por qué queremos ser una nación propia, pero si se supiera que nos desprecian, que nos insultan, que no nos quieren y, sobre todo, que se pasan el día hablando de nosotros sin querer conocernos, porque ni nos conocen, ni lo desean, a pesar de ser uno de sus temas favoritas de conversación, quizá lo vieran desde otro ángulo.

    Hay gente que no sabe nada sobre nosotros, y los que llevan demasiados años mandando, desde que sus padres y abuelos ganaron una guerra, llevan toda la vida adoctrinando al resto en contra de esos desconocidos sobre los que siempre se habla con desprecio. Si nos hubieran querido un poquito, quizá no desearíamos poner una frontera propia.

  9. Nací y aun resido en Catalunya, aunque mis padres no nacieron aquí. Quizá por eso no tengo sentimiento nacionalista catalán. En las regiones de origen de mis padres me considero forastera. Al igual que Beatriz tengo cierto sentimiento de compartir una lengua, una historia y una cultura con el resto de españoles y lo mismo con los demás catalanes. No comparto el deseo de independencia del resto de mis compatriotas catalanes, en mis sueños formamos parte de una Europa unida y justa, más cercana a los estados del norte que a lo que hay en la realidad.
    El lema de la manifestación del pasado 11 de septiembre era bastante claro, Independencia. Yo no acudiría a una protesta en la que no comparto su lema, por tanto no acudí a ésta. Sí que es verdad que junto con independentistas de toda la vida, acudieron personas que hasta hace poco no compartían esa idea, el independentismo ha ganado adeptos aquí desde hace unos pocos años.
    Quizá Catalunya está destinada a tener un estado propio. Si la mayoría de mis conciudadan@s lo quiere así, parece que debería serlo. Pero no me convence que:
    – La independencia acabe con todos nuestros problemas económicos. La industria catalana ha perdido peso, las empresas cierran, los trabajador@s se quedan en paro, … Corre la idea de que la economía de Catalunya sería como la de Alemania si fuera independiente pero yo nos veo peligrosamente más cercanos a Grecia.
    – Los políticos que liderarán el camino hacia la independencia da la impresión de que se han apuntado al carro cuando han visto que hay una masa crítica de gente que ve con buenos ojos la independencia. Hace poco Pujol se ha declarado independentista, el mismo que decía siempre de la independencia “aixó no toca”, cosas veredes…
    – Esos mismos políticos tienen una idea de estado bastante liberal. Hemos sido de las primerísimas comunidades autónomas de aplicar recortes en sanidad, educación y servicios sociales. La última perla de nuestro gobierno ha sido decirles a las Universidades que busquen financiación fuera de la Generalitat.
    – No tengo ni la menor idea de qué tipo de Estado será Catalunya. ¿formará parte de la UE? ¿seremos un paraíso fiscal como Andorra o Mónaco? ¿se declarará la independencia unilateralmente? En La Vanguardia el Sr. Mas declaraba que Catalunya no necesariamente debería ser una república ¡¡¡¿¿¿¿¿???? Hasta ahora nos han vendido la idea de independencia apelando a nuestro sentimiento nacionalista, nos dicen que en resto de España nos roba lo que es nuestro, hay cierto sector independentista que quiere la independencia ahora y que más adelante ya se verá como salimos adelante. Si quieren que compre la idea por lo menos que me den algo más que humo.

    1. El problema es que el modelo España, el PP y el PSOE han llevado al estado a una vía muerta. Y no hay alternativas a esa vía muerta. Por tanto, cualquier propuesta a partir de ahí es buena. Habría que preguntarse porqué ha ganado tantos adeptos el independentismo, cuando hace escasos 30 años, eran cuatro gatos. Si nadie lo quiere entender, España tiene fecha de caducidad.

  10. La opresión inexistente…..bien, empecemos por determinar quién debe juzgar si dicha opresión existe o no.
    Debe ser la parte agraviante o la agravada? Desde luego lo primero será determinar si los agravios existen o no. Todos estaremos de acuerdo que ningún español que quiera serlo padece ninguna opresión por el hecho de cataluña forme parte del estado español o si?
    Ahora, algún catalan padece opresión por ser cataluña parte de españa?
    Si, todo aquel que considera que no debe ser así.
    Por tanto la opresión existe….no la padece ningún español feliz de serlo pero si quien no lo desea.
    Y porque es una opresión?
    Primero por la imposicion de una identidad…yo no quiero ser español pero soy obligado, no puedo no serlo y no existe un camino para no serlo.
    Es como cuando uno no podía ser homosexual….y con similares argumentos.
    Ahora ustedes me dirán…pero usted puede ser independentista….claro….como el homosexual podia serlo dentro de su armario, pero ni uno ni otro puede ejercer de lo que se siente.
    El argumento desde la izquierda de que la independencia no garantiza el fin de la actual situación económica y sus recortes ni un gobierno justo para el pueblo….es pueril.
    Mejoró en algo la situación de las colonias tras su independencia? No, luego hubiera sido mejor seguir siendo colonias!!
    Para ser un argumento desde la izquierda es de un imperialismo aplastante. Seamos serios, lo único que nos garantiza un gobierno y una económia justas es la batalla que le demos al poder….la situación actual parte de los últimos quince años de ceguera capitalista que hemos disfrutado desde el barrendero al jubilado…
    Ahora me dirán que juntos lucharemos mejor…. si ya…y yo que lo vea…. el 26 tenemos huelga general en euskalerria….quien no se ha apuntado? UGT yCCOO….Pues no lo veo, no….
    Veamos, afirmas que si tus sentimientos de afinidad con los demás españoles te es negado… poco te importa!! Y como lo sabes? Te ha pasado? Lo has sufrido?
    Sabes lo que es que venga alguen a decirte lo que eres y como lo eres? Eres mujer, debes de saber lo que es ser un ciudadano de segunda…no? nunca te ha pasado? Piensalo.
    Señores esto es un divorcio…no importa si hay motivos o no….si se mejora o se empeora… quien es el culpable….si las partes estan de acuerdo o no…se acabó.
    Si no hay acuerdo, que una tercera parte haga de juez…firmemos los papeles y fin.

  11. Los protagonistas de un divorcio son dos, dos sensibilidades y dos opiniones. En este caso hay tantas como catalanes. Catalunya no tiene una opinión unánime y monolítica con respecto a la independencia. Si se quiere, como dicen, dejar al pueblo el derecho a decidir, se deberán respetar todas y cada una, a lo mejor hay que hacer caso a la de la mayoría o a lo mejor tendremos que ceder todos un poco o un mucho…
    Quizá el hecho de no tener raíces familiares en Catalunya me imposibilita experimentar lo que otros compatriotas sienten, pero yo no me siento oprimida por un estado o una nación. Sí por la injusticia social, por las “retallades” nuestras, por los recortes de “fuera”, por la impasibilidad de los políticos ante el sufrimiento de los más desfavorecidos, por la incertidumbre por mi futuro y el de mis hijos… Algunas sí se pueden atribuir al estado español, pero otras vienen de la mano de la Generalitat.
    El sentimiento nacional a veces me es ajeno. Comparto más rasgos genéticos con personas de nacionalidad española que con los de otra nacionalidad, veo los mismos programas de TV que los catalanes, escucho su música, conozco la historia catalana y la española y por mi nacionalidad española parece que debo obedecer sus leyes y disfrutar de sus derechos. Pero no siento nada especial al escuchar el himno de españa o el catalán. Respeto su simbología pero no remueven nada dentro de mi. Pocas naciones en el mundo han nacido de la voluntad de los pueblos, los reinos se han hecho y deshecho a sangre y fuego, de migraciones, de relaciones entre personas de aquí y de allá o, como en el caso de África de muchísima sangre, dolor y de un lápiz trazando líneas en un papel en un despacho de Europa.
    Sí que tengo simpatía por las personas que sufren opresión en sus lugares, compadezco a los judios perseguidos por Hitler y entiendo su ilusión por la formación del estado de Israel, compadezco también a los pueblos indígenas americanos, a los Palestinos dejados de la mano de todos el mundo, a las víctimas del Aparheid Sudafricano… Tenemos tanto miedo a los que son diferentes a nosotros que la tentación de atacarnos mutuamente debe ser irresistible, ¿cómo si no consiguió Hitler que la “gente de bien” en Alemania fuera capaz de hacer las monstruosidades que hicieron?

  12. Por partes…. es una constante del unionismo pretender esa subdivision hasta el absurdo….tantas sensivilidades como individuos…se deberian respetar todas…si, claro….ya me dirá como!!
    A lo mejor hay que hacer caso a la mayoria? Ysi no que? Tiene usted otra opción?
    Se ha preguntado quién a cedido hasta hoy?
    Desde luego no tener raices en cataluña le impide tener ciertos sentimiento o tal vez no…eso es cosa de cada uno…que obligación no hay.
    No se lo que siente por los simbolos de españa, usted dice que no y yo debo creerle….aunque le expreso mis dudas…estoy seguro que en según que circunstancias algún sentimiento son capaces de generarle….no tanto como a ciertos exaltados pero algo, seguro.
    Pues como en los demas…o que piensa que todos los de la diada viven embueltos en la senyera, se niegan a hablar otro idioma que el catalan y lloran todos los dias al despertarse a los sones de els segadors…. no me sea ….de esos hay cuatro.
    Y sobre como se han gestado los estados….mire….lo mal hecho …mal está. Obcecarse en ello no lleva mas que a problemas y mas problemas …todos los casos que usted enumera lo son, porque no se aceptan las injusticias…nunca se van a aceptar.
    Lo curioso es que vea tan claro lo que les pasa a los demas y sea absolutamente ciega para lo que le atañe de tan cerca….me da que pensar sobre el papel que asumiría en cada una de las diferentes situaciones que plantea….siendo usted gente de bien no lo ve?

  13. Bueno, cuando escribía lo del sentimiento por los himnos pensaba en los deportistas en pie con la mano en el corazón cantando el himno de su pais o en Usain Bolt interrumpiendo la entrevista que le estaban realizando en TVE por respetar el himno de EEUU. A veces las canciones remueven algo en nuestro interior, una canción tan tonta como “12 cascabeles” me emociona porque me la cantaba mi madre desde que era bebé hasta que perdió la costumbre de cantarme para que me tranquilizara. Quizá sea cosa de tener un himno sin letra que cantar. Sobre els Segadors, quizá la falta de sangre catalana sea la causa. No sé de qué manera se puede demostrar la falta de sentimiento hacia una cosa.
    Me gustaría pensar que se encontrará la manera de respetar las sensibilidades de todos. No veo de qué otra manera se debería hacer una secesión de una región de un estado democrático.
    Yo también tengo la sensación de llevarme la peor parte en las relaciones España-Catalunya, oigo y leo lo que cuentan algunos medios de comunicación y algunos políticos, sé de la situación económica en la que estamos sumidos, lo veo. Pero la culpa no me parece que la tengan ni los andaluces ni los madrileños. Algo tendrían que explicarnos los políticos catalanes que parece que en los 30 años anteriores no tuvieron ocasión de plantear ni un mejor acuerdo con España ni una secesión en un momento más propicio. Se han tenido muy buenas ocasiones para plantear mejores acuerdos y para explicar a donde queríamos llegar, pero parece que hasta hace poco nuestros dirigentes no han sentido la necesidad. ¿Cuántas veces hemos oídos de labios del sr. Pujol “això no toca”. El sentimiento de los catalanes, como siempre, ha importado bastante poco tanto a unos y a otros, excepto cuando se ha querido azuzar a los españoles contra catalanes, o a los catalanes contra los extremeños, o a los vascos contra todos…
    Respeto lo que sentiis, pero no compro la moto que nos venden los políticos. Si son tan sensibles a la voluntad del pueblo, ¿a qué vino la carga policial contra los ciudadanos acampados hace algo más de un año en la plaza Catalunya?, ¿porqué ignoran las protestas que hacemos desde las Ampas por los recortes en educación?

    1. Vamos a ver, España es un estado en vía muerta y sin posibilidad de echar la marcha atrás, en parte y sobre todo, gracias a las políticas basadas en la partitocracia y en la especulación de los partidos nacionalistas PP y PSOE (con la ayuda de CyU). Esas políticas han hecho que en muchos puntos del estado, el sentimiento de decir me apeo del autobús (es decir, España) vaya creciendo. Y eso ocurre no solo en Euskadi o en Catalunya (donde ya existía un sentimiento catalanista), existe en Castilla, en Andalucía, en Aragón, en Galiza… y cada vez va en aumento. La partitocracia ha mirado para su bolsillo y le ha importado un bledo la gente. En el Estado español, el estado no existe, porqué no protege al ciudanado, no protege al trabajador, no protege al pensionista… Lo hemos visto tantas y tantas veces, un solo ejemplo, cuando los bancos han robado a miles de pensionistas con el tema de las preferentes, el Estado no estaba y si estaba era para defender al verdugo pero NUNCA a sus ciudadanos. El enemigo es el estado, porqué es quien nos hunde en la miseria, es quien no nos defiende cuando más necesitamos ayuda… ¿Para eso queremos al estado español? ¿Que con otras políticas sería posible? Es posible, pero el margen es cada vez más estrecho y el hartazgo es cada vez tan grande, que “apearse del autobús” es la solución que ven cada vez más miles de personas. No es una cuestión de catalanismo, de andalucismo, de galleguismo o de castellanismo, es huir de un estado que no solo no nos defiende cuando lo necesitamos, sino que se ha convertido claramente en el enemigo público número 1.
      Y el que firma es un castellano de Madrid.

    2. Me parece que mezclas las cosas y pones el carro delante de los bueyes…. a mi CIU, Mas y su subida al carro de la diada me importa poco.
      Solo hay una cuestión….quiere el pueblo catalán la independencia? Lo demás es tan cortina de humo como la de la generalitat.
      Quedémonos con lo importante….es verdad que la situación actual a dado pie a que muchos conservadores hayan decidido dar un paso…es lo que pasa cuando se toman medidas tan impopulares ….que hasta los que no hubieran hecho nada en el pasado hoy estén en la calle.
      Ignoran esas protestas porque tienen fácil el argumento de que el problema esta en Madrid, y no es del todo mentira.
      Lo que la gente quiere es un gobierno cercano…. nada de decisiones tomadas en Madrid, Berlín, el FMI o el BMC…
      Tras treinta años de democracia sin respetar los deseos de algunos…pedir ahora que se respeten todos….. me parece inviable. La democracia se ha usado para pisar a la minoría y ahora se pide a esa minoría respeto. Lo mas cerca que hemos llegado de la democracia es votar y que sea lo que gana…. si ha valido para estos treinta años….valdrá un poco mas no?
      O ahora vamos a cambiar las normas del juego? No, ahora hay que respetar a todos….
      Entiendo el miedo de algunos frente a la nueva situación…pero por ese miedo no vamos a dejar de hacer lo que cada vez una mayoría mas grande esta pidiendo…. acabar con esta cárcel de pueblos…de todos…. porque es lo que hay.
      Unos usan cortinas de humo…otros miedos….que se vayan todos al carajo….el estado español tal y como existe no es mas que una máquina de explotar a las personas. No tiene sentido prolongar la agonía….decisiones democráticas y un fin digno si así se decide….no hay otra solucuón.

  14. Ya ves Nuria, por una razón u otra empieza a calar la idea de que no da mas….yo creo que es culpa de la transición. Por mucho que se repita que fue modélica….fue una cagada que solo permitio que se infectaran las heridas….y ahora se cae todo el castillo de naipes.

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