La derecha y el sexo


Hace un par de días fui a Málaga a dar una charla y por coincidir con el puente de mayo no encontré billete normal así que fui en Preferente. Como yo soy un poco gafe, en lugar de poder disfrutar de un viaje en el que te dan de todo, tuve la desgracia de que se me sentó enfrente Ignacio González, Vicepresidente de Esperanza Aguirre;  como nos conocemos pero no nos queremos,  estuvimos todo el viaje mirándonos de reojo y con cara de malas pulgas. Y como no tenía nada más que mirar aproveché para observar, con ojo de entomóloga, a un especimen de la más pura derecha en estado de descanso vacacional.

Me fijé especialmente en algo que ya venía hace tiempo observando y que me produce curiosidad. Ahora resulta que todos los tipos de derechas (y cuando más de derechas mejor) llevan en sus muñecas una o varias pulseras de cuero exactas a las que llevaba yo cuando tenía 20 años y era un poco macarra. Según vengo observando,  desde Mayor Oreja a Aznar, pasando por Arenas y este Ignacio González (Nacho para los amigos) llevan las muñecas cuajaditas de pulseras de cuero. ¿Qué significa? Pensé mucho en ello en el trayecto a Málaga.

Para cuando llegué , tres horas después, tenía una teoría. Creo que las pulseras son un signo más de la confusión del tiempo en el que vivimos. Ahora que la izquierda ha descubierto el esplendor del dinero, la derecha ha descubierto el esplendor del sexo. Ya sabemos que la derecha, una vez pasado el primer berrinche, se divorcia, se empareja, se vuelve a emparejar, tiene amantes, tiene amigos gays (amigas lesbianas aun no, pero todo se andará) y tiene, sobre todo, una intensa vida sexual que antes era un poco patrimonio de la izquierda (ellos, al fin y al cabo, son de misa y esas cosas).  Creo que esas pulseras quieren gritarle al mundo que debajo de cualquier hombre encorbatado y con traje de Armani, puede esconderse un antisistema, al menos en lo que a vida sexual se refiere. Vamos, por decirlo claramente, que son de derechas, pero que follan como si fueran de izquierdas. A lo mejor me equivoco, pero estoy convencida de que va por ahí.

9 comentarios

  1. Jajaja.. que bueno. Pues igual es éso, no tenog la menor idea
    Pues las pulseras de cuero.. no las llevaban los guerreros de las pelis antiguas?

    1. Lobos con piel de cordero. Se ponen las pulseritas de cuero igual que se les llena la boca de palabras como democracia, libertad, progreso… que son totalmente incompatibles con su política. Con una pulsera de cuero se puede suscitar en los demás muchas reacciones, hacerles creer que eres de una forma u otra sin abrir la boca, la imagen es muy poderosa. Yo creo que esas pulseras pretenden aparentar muchísimas cosas, entre ellas quizás la de parecer que follan mucho, pero sobre todo, no parecer tan de derechas. Yo creo que eso último les prima más.

  2. Hay un proceso deliberado de apropiarse de todo lo que “mola” de la izquierda: la musica, el rock, el sexo, la libertad, la estética, la rebelion, el lenguaje cercano etc etc etc.

    Y la izquierda nos estamos conviertiendo en un peñazo, una pandilla aburrida, permanentemente enfadados, snobistas, elitistas, aburridos, sosos.. Solo el orgullo continua con la tradicion ludica y festiva de la izquierda, pero otras festividades, como el 1 de mayo o el 8 de marzo, parecen mas una misa laica que una fiesta. La derecha, en efecto, se enviste de simbolos culturales de cercania y diversion y nosotros, intentamos ser ellos, intentamos ser academicos, logicos, serios, responsables y, al final, somos elitistas y snobistas. En fin.

    1. Estoy de acuerdo Iñaki. Y se por experiencia que si hablas mucho de sexo, la izquierda se escandaliza, piensan que no estás siendo lo seria que hay que ser, lo políticamente correcta etc. En realidad, creo que hace tiempo que la izquierda se ha atrincherado en la correccción política, mientras que la derecha se la salta. Una parte de la corrección política es necesaria porque es simple reconocimiento de la igualdad y derechos básicos: no hacer chistes racistas, sexistas etc. Pero creo que la incorrección política es muy necesaria. Una parte de la izquierda, del feminismo, del movimiento lgtb está tan políticamente correcta que asfixia.

      1. Sylvia Jaén

        Coincido plentamente con Iñaki y Beatriz, y llevando este giro al activismo lgtb, que es la realidad que más conozco hoy en día, la correción es tal que para cada paso primero nos justificamos pidiendo permisos, queriendo apoyos (prensa) y buscando una protección socio-moral que me asusta. No sólo se oyen cada vez más voces sobre la correción en la vestimenta en el orgullo y otras acciones sino que la plumofobia tiene tantos seguidores que agota ser activista dentro del activismo

  3. Yo creo que le dais demasiadas vueltas a algo que es muy simple: tienen hijxs. Y seguramente, esas pulseras sean un regalo suyo. Todos hacíamos pulseras de hilos, o teníamos pulseras de cuero.
    No tiene nada que ver con el sexo.
    Y eso de la apropiación del sexo por parte de la izquierda, me parece de risa. Cuando el sexo practicado por la supuesta izquierda oficial de este país, es de risa. Y ya si pretendes hablar de ello, flipas! La censura acecha.
    Aunque lo que me parece más flipante es que la gente “socialista” de este país, se considere de izquierdas. Eso sí que es para mear y no echar gota!! Especialmente en días como hoy, con todas las listas de Bildu ilegales.
    Más os valdría follar más y mejor!

  4. En realidad nos movemos por signos y los que diferencian a la derecha de la izquierda, a pesar de cada vez mayor uniformidad (me refiero por arriba) son claros. En la derecha tenemos vicios privados y virtudes públicas. En la izquierda, vicios públicos y virtudes privadas :)).
    La derecha todo lo transgresor (bueno, el término correcto para ellos es, prohibido, jajja) lo mantiene oculto, en sus pasiones y deseos reprimidos y las pulseritas son ese toque de trangresión “amable”, “permitido” “inocuo” que les permite “compartir” signos de una manera “correcta” y admitida.

    1. Pues sí, MJ tienes toda la razón es exactamente eso, pero no me digas que no tiene que ver, aunque sea lejanamente o inconscientemente, con el sexo. Al fin y al cabo aunque sea una transgresión que ya está más que controlada, aun sexo y transgresión van muy unidos, la gran transgresión sigue siendo el sexo en el imaginario popular, y más si eres de derechas. Y si no tengo nada, nada de razón, entonces soy yo; que sólo pienso en el sexo :))

  5. Los símbolos a veces son tan importantes como los discursos, yo que provengo de una familia en la que se ha luchado por utilizar una bandera (ikurriña), ahora cuando veo a la juventud con ella atada al culo camino del estadio de fútbol, pues te da mucho que pensar, un simple trapo de colores.
    la derecha ha sabido apropiarse siempre de toda la simbología que crea identidad, y lo mismo se ponen chaquetas de pana, pulseras de cuero, pañuelos al cuello, con tal de crear una imagen que les beneficie, si han sido capaces de seguir manteniendo discursos antiabortistas, llenando los aviones a Londres con sus hijas sin titubear…cómo no se van a vestir y decorar para parecer más progresistas..? Y además follan a pelo porque para eso tienen “gula papal”…ganando terreno siempre y nosotr@s dormid@s…

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