Haciendo “inning”


“Iining” es una palabra que no se si existe pero que quizá habrá que empezar a utilizar y que, sí, es lo contrario  de “outing”. El inning es meter en el armario a toda costa a alguien que no quiere estar dentro o que no se esfuerza en estar dentro, y lo practican con muchisima convicción los medios de comunicación, con afán invisibilizador. Resulta que antes el empeño era hacer outing para hundir carreras o para advertir de los peligros de la homosexualidad. El outing era una forma de control. Pero ese control en parte, se ha desactivado y ahora de lo que se trata es de no visibilizar a tantos políticos, empresarios, famosos y gente triunfadora en general que son gays y lesbianas. Porque si los medios dijeran con total naturalidad  que tal o cual político, que tal o cual triunfador o triunfadora es gay y lesbiana lo que ocurriría es que todo el mundo podría ver que se puede triunfar sin problemas siendo homosexual; estas personas serían referentes positivos y el mundo está lleno de ellos.

El inning viene bien a todo el mundo. A los aludidos porque les permite seguir en el armario sin ninguna de las incomodidades de estar dentro. Mucha gente no quiere estar dentro: se está mal, es oscuro e incómodo, pero no quiere estar a la plena luz pública. Y los sectores más homófobos están desbordados por la cantidad de gente conocida, ejemplar en muchos sentidos que es gay o lesbiana, así que no quieren que esta circusntancia se visibilice porque lo entienden como “hacer publicidad” de la homosexualidad. Esto viene a cuento del héroe de la matanza de Tucson, en Arizona, que al parecer es abiertamente gay, cosa que se ha obviado en casi todas las informaciones periodísticas. Su homosexualidad sería en todo caso un dato igual de relevante que el de “latino”, que en cambio sí que se ha mencionado hasta la saciedad. Que este chico sea gay y latino, y además un heroe, es un dato muy relevante en una sociedad que aun está un discutiendo si los gays pueden ser buenos soldados, o si pueden ser buenos ciudadanos y ciudadanas.

Ricky Martin ha salido del armario y se ha encontrado también con que, en su país, los sectores fundamentalistas no quieren que se publique nada sobre su homosexualidad y más que cargar contra él, al parecer cargan contra los periodistas y programas de televisión que se hacen eco de su homosexualidad. Lo que no quieren es que los jóvenes que admiran a Martin tengan referentes gays o lesbianas.  Podríamos recordar a Dolores Vázquez a quien se le acaba de negar una indemnización por el calvario que padeció entre otras cosas porque nadie quiso decir que era lesbiana y lo digo porque el otro día vi a un político ir a una recepción oficial con su novio del brazo. Al día siguiente, en alguna revista aparecían los políticos asistentes con sus parejas, excepto el susodicho que aparecía como “solo”. Acudió solo, decía la revista. Esto es hacer “inning”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: