No al golpe de los Estados y de las élites económicas contra el bienestar social y el bien común


 

Hace 31 años hubo un intento de golpe de Estado. Ahora padecemos otro golpe, cuya agresividad el propio ministro de Economía ha celebrado con sus cómplices públicamente y con saña.
No es un golpe de Estado tradicional. Es un golpe de los Estados y de las élites económicas contra la gente común. Es una guerra social, declarada por quienes están arriba contra quienes estamos abajo.
Empezó en mayo de 2010 con el plan de ajuste, siguió con el pensionazo, la reforma laboral de 2010, la reforma de la negociación colectiva de 2011, la reforma bipartidista de la Constitución que nos obliga a cumplir con un déficit dando lugar a los recortes en la Sanidad, la Educación y demás derechos.
El nuevo gobierno sigue en la misma dirección, pero acelerando, deprisa, deprisa, y causando aún mayor daño. Su mayoría absoluta no legitima cualquier cosa, más aún cuando la mayor parte de las medidas tomadas no fueron anunciadas en la campaña electoral.
La nueva reforma laboral nos hace retroceder décadas. El despido queda convertido en fácil y de trámite barato, la negociación colectiva ha sido dinamitada y se ha dado vía libre a que cada empresa imponga salarios y condiciones de trabajo sin cumplir acuerdos, ni convenios, ni contratos.
Degradan los sistemas de educación y sanidad pública, paralizan y posponen el apoyo a las personas dependientes, desvalorizan el salario mínimo y las prestaciones sociales. Planean negocios privados con bienes comunes como el agua o las costas. Quitan fondos a la investigación, recortan y desvirtúan las insuficientes políticas dirigidas a fomentar la igualdad y la corresponsabilidad entre mujeres y hombres. Y quieren imponer nuevas restricciones al autogobierno de nuestros cuerpos y sexualidades, sobre todo en el caso de las mujeres.
Desprecian y provocan la tragedia de quienes carecen de los ingresos precisos para cubrir las necesidades básicas en una sociedad mercantilizada. Y han dejado sin vivienda, desde 2007, a centenares de miles de personas, incluso en invierno. Es cruel y siguen en ello.
Ante todo esto, quieren que nos traguemos que “no hay más remedio” y que “no hay alternativa”, que la culpa es nuestra y no de su sistema injusto y corrupto. Quieren que nos resignemos o nos desesperemos en solitario, porque temen que nos indignemos en común.
Quieren también que echemos la culpa a la inmigración, a quienes trabajan en el sector público, a las personas desempleadas, al pueblo griego o alemán o europeo o chino. No vamos a hacerlo, esa es nuestra gente, sin fronteras. Todo nuestro desprecio se dirige hacia quienes aquí o allá gobiernan con tanta desvergu_enza y hacia quienes acumulan riqueza sobre la miseria ajena. Nos dicen que hay que recortar, pero el consumo de lujo ha subido casi un 30% en un año.
Desmontaremos sus mentiras. Lo hemos hecho el 15 de mayo, el 15 de octubre, en el carnaval indignado, en nuestras plazas, hoy mismo y todos los días. Ya no nos tragamos sus cuentas ni sus cuentos. No hablaremos de lo que ellos quieren que hablemos. No nos representan.
Vamos a hablar de lo que necesitamos, de lo queremos, de lo que amamos, de la vivienda como derecho humano, de ingresos mínimos garantizados, de educación y sanidad, de cuidados, de igualdad, de libertad, de equidad fiscal, de respeto a la diversidad sexual y étnica, de redes de ayuda mutua, de aire limpio y costas sin especulación, de democracia real y participativa. Vamos a actuar y crear en común para que todo eso sea posible.
¿Se puede? Sí, podemos. ¿Cómo? Ganándolo. Los de arriba no nos regalarán nada.
Contra su guerra social, estamos construyendo nuestra Alianza Social. La alianza de quienes sufrimos estas agresiones y también la de quienes, aunque no les afecten directamente, se sumen por humanidad a esta resistencia creativa.
Una Alianza sin vanguardias, sin retaguardias, sin jefes, sin peones. Una Alianza sin exclusiones, en la que lo común que nos une refuerce la riqueza de nuestras singularidades y pluralidades. Sin rostro, porque seremos millones de rostros, sin líderes, porque seremos millones de voces.

Si luchamos, podemos perder. Si no luchamos, ya hemos perdido
El saqueo continúa, la lucha sigue. Nada está decidido
Todo depende de nuestras comunes manos y de nuestras potentes mentes
Viva Grecia en lucha. Vivan los pueblos en pie.
DORMÍAMOS, DESPERTAMOSASAMBLEA POPULAR LUCERO
http://lucero.tomalosbarrios.net/
 

4 comentarios

  1. Sí, me temo que tienes toda la razón. Tenemos a la rapiña sobre nuestras cabezas y saeteadxs por los cuatro costados. Este es un golpe de estado posmoderno, de ingeniería high tech. Mierda!!

  2. Estamos de acuerdo, pero mientras tanto llega el momento en que desde la calle podamos hacernos ver y oir, debemos emplear todos los recursos y eso significa emplear el parlamento, empujando a nuestros parlamentarios a hacer y desd eluego no votar a quienes representan a la otra parte. ha sido un grave error permitir al PP llegar al poder, nos va a costar sangre, sudor y lágrimas superar ese error.

  3. Por lo que yo veo mucha gente les ha votado con una peregrina idea “porque son lo menos malo” (alucino con estos juicios de valor). Y toda la culpa la tiene “el psoe y toda esa gentuza que han hundido España” (sigo alucinando).
    Pero así es, no se anunció todas éstas cosas en campaña electoral, es la verdad.
    Unos familiares mios sin ir mas lejos hipotecados hasta el cuello han sido comunicados de que no tendrán más comedor para sus hijos, pues ambos les votaron todo convencidos, incluso sacando banderitas y diciendo al tierno infante “Viva Rajoy”.
    ¿Lo habré soñado?

  4. La imagen del ministro español inclinado hacia el comisario europeo que le mira de soslayo mientras le explica que van a hacer una reforma laboral como se les ha mandado resume lo que dices.
    No sé si has oido hablar del proyecto del macrocasino que quiere realizar un ricachón americano en Madrid o Catalunya. Me parece lamentable que se reciba en la Generalitat a un señor que pide incumplir la legislación y no pagar impuestos a cambio de un proyecto que podría dar puestos de trabajo (precarios y sin valor añadido, mejor, eso que nos ahorramos en educación) o podría ser un bluff como Marina d’Or. Por unos cochinos millones de euros vamos a comprometer el paisaje, los derechos de los trabajadores y el futuro del sector turístico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: