Indecencia sanitaria en Madrid

La empresa puertorriqueña HIMA san Pablo que opta a la gestión de tres hospitales públicos madrileños ha anunciado que podría retirar su oferta debido, según han admitido sus responsables, a las protestas del sector sanitario y a los recursos judiciales que están en marcha contra el proceso de privatización. Esta firma ha confirmado, además, que una de sus futuras áreas de negocio sería la del turismo sanitario. Sí, ese turismo sanitario que los liquidadores de la sanidad ponían como excusa precisamente para privatizar. Ese turismo que está más que comprobado que no existía, pero que ahora sí se quiere hacer existir. Turismo sanitario para ricos, naturalmente, a los que se llamaría para que vinieran con la intención de hacer negocio con ellos; negocios que van a hacerse gracias a recursos públicos que se hurtan a los madrileños. Turismo sanitario que se fomenta al mismo tiempo que se va denegando de manera progresiva la atención sanitaria a todos aquellos que no pueden pagarla. Primero extranjeros sin documentación, ahora extranjeros con documentación, pronto serán parados.

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¡Qué despistados!

“Uy, que nos hemos equivocado”, ha dicho el FMI respecto a su diseño del plan de rescate a Gracia. “Uy, no sabíamos que esto iba a pasar” han dicho al reconocer que subestimaron los efectos negativos de las políticas de austeridad. A ver si es que van a ser tontos, incompetentes y muy malos profesionales… “Hubo notables fallos. La confianza de los mercados no se logró restaurar, el sistema bancario perdió el 30% de los depósitos, y la economía se enfrentó a una recesión mucho más profunda de lo previsto, con un desempleo excepcionalmente alto”, ha dicho el FMI. Casi casi lo mismo que decíamos todos los que no tenemos nada que ganar, sino mucho que perder, con esos planes de hundimiento a los países que, sarcásticamente, se llaman de rescate. ¡Qué locuelos! ¡Es que toman las decisiones a toda velocidad no dan abasto! Hambre, pobreza, destrucción de un sistema de vida decente, falta de democracia, recorte brutal en derechos sociales y en derechos humanos…desesperación, suicidios. Nada, no pasa nada, se han equivocado.

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Que venga el desorden

Los datos de la EPA son los números de una pandemia con millones de víctimas pero cuyo virus sólo afecta a la gente corriente, no a los ricos. O la Virgen del Rocío es partidaria de los ricos, o no existe, como sabe mucha gente, o no sirve para crear empleo, como sabemos casi todos menos Fátima Báñez; pero la reforma laboral perpetrada por este gobierno tampoco sirve para eso, como también sabíamos casi todos incluidos ellos mismos, los que la hicieron.  El objetivo de la reforma no era crear empleo, como bien dijo la ministra, para lo que sí sirve es para destruirlo y abaratarlo. Hicieron una reforma a medida de los empresarios para poder despedir barato y han hundido el país y su gente, literalmente, en la miseria y la desesperanza. Y por si fuera poco Rajoy nos ha impuesto al frente de la cuestión más sensible y dramática de las que nos afectan a uno de los ministros/ministras más ineptas  de la democracia, a una persona incapaz de hilar una explicación política coherente de las cuestiones que afectan a su ministerio. Sigue leyendo

Con la marea blanca

Durante años se han venido produciendo desahucios, pero la mayoría no nos dábamos cuenta. Mientras seguimos pensando que eso era cosa de unas pocas personas, seguramente con problemas sociales que no siempre eran consecuencia de la crisis, no hicimos nada. Muy pocas personas escribimos o criticamos las sucesivas votaciones contra la dación en pago que se sucedían en el Congreso; muy pocas personas pedimos públicamente al PSOE que votara a favor de esta iniciativa e incluso callamos cuando el PSOE hacía y decía, respecto a las hipotecas, lo mismo que hoy hace y dice el PP. Poca gente exigía el reconocimiento efectivo del derecho a la vivienda. Ahora todo el mundo ve el problema desde otra óptica. No es porque hayamos cambiado nosotros solos, ni que hayan cambiado los partidos o los medios de comunicación, es que nos ha cambiado la lucha de los afectados por la hipoteca. Sigue leyendo

Hagamos ruido

Pues yo, al contrario que Jesús Posada, que está “profundamente preocupado” por el escrache, opino que entre la barbarie (su barbarie) y la gente corriente se interpone la protesta social no violenta en cualquiera de sus formas. Porque están construyendo –sobre nuestras espaldas- una sociedad en la que una minoría se enriquece a costa de las vidas de la mayoría, que bastante tiene con luchar para sobrevivir. Familias con niños pequeños son expulsadas de su casa violentamente y dejadas, sin más, en la calle con sus enseres; personas con discapacidades graves son privadas de sus pensiones, lo único que tienen para poder llevar una vida que merezca tal nombre; hay niños que van a clase sin desayunar, hay jubilados que tienen que elegir entre medicinas o comida. El nivel de vida de la gente ha descendido dramáticamente y en muchas ocasiones se sitúa al nivel de la pura supervivencia y, mientras, cada día asistimos entre atónitos y furiosos al espectáculo de ver cómo ellos parecen únicamente dedicados a repartirse impúdicamente el botín: la sanidad, la educación, la dependencia, las pensiones… Todo eso y nuestros sueldos son sus fortunas. Sigue leyendo

Escrache y el cauce democrático

Mucha gente nos advierte en estos días a propósito del escrache: ¡cuidado con salirse del cauce democrático! Y yo no quiero salirme del cauce democrático por nada del mundo; lo malo es que me temo que alguien –con nocturnidad y alevosía- nos ha hecho un trasvase y nos está quitando el agua que antes iba por ese mismo cauce. Hay quien aún no se ha enterado de que si seguimos así corremos el riesgo de morir de sed. A estas personas les parece que hay que seguir por el cauce democrático porque no se han enterado de que este cauce ya no lleva agua. Eso o que son de los beneficiados por el trasvase, de los que se quedan con nuestra agua, que hay de todo.
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Antipolítica

Papandreu propuso un referéndum para preguntar a la ciudadanía griega cuestiones que les afectaban de manera fundamental y Bruselas despidió a Papandreu; varios países dijeron “no” a la Constitución Europea… y se aprobó un tratado igual que el que habían rechazado; otros dijeron “no”, pero tuvieron que repetir la votación hasta que salió que “si”. En Grecia… parecía posible que Syriza ganara y entonces se presionó, mintió, amenazó…hasta que ganó quien quería Bruselas. Sigue leyendo

El (no) debate del Estado de la Nación

Al día siguiente del debate del Estado de la Nación mi Facebook estaba huérfano de comentarios sobre el mismo. Es como si todo el mundo estuviera ya a sus cosas, nada. Los periódicos, como es natural, se esforzaban en darle relevancia al asunto, aunque bastaba con ir a Internet para ver que la política y la realidad están ya a años luz una de otra y que eso ha quedado más patente que nunca en este debate. Que Rajoy haya resultado, según las encuestas, ganador del debate, es un síntoma claro de la degeneración que ha alcanzado la política parlamentaria. El discurso de Rajoy fue, simplemente, una ristra de mentiras pero dichas con esa chulería tan propia de la derecha; esa que con tanta facilidad hace la peineta. Rajoy nos hizo la peineta a toda la ciudadanía. Sigue leyendo

La realidad se coló en el Congreso

El martes compareció en el Congreso Ada Colau, acompañada de más de un millón de firmas, para defender lo que los afectados por las hipotecas consideran justo, imprescindible, lo que la mayoría de la ciudadanía consideraría de justicia elemental. Esa comparecencia sirvió para hacer completamente evidente, si no lo era ya, la brecha que separa a la ciudadanía de aquellos que deberían representarnos pero que han dejado de hacerlo hace tiempo en la medida en que la mayoría no se siente representada por ellos. Ocurrió lo mismo que cuando compareció Pilar Manjón. Sigue leyendo

Política y no negocio

La política se ha convertido en casi la única manera que tiene una persona normal, no nacida en una familia rica, de hacerse rica o de tener acceso a bienes que serían inalcanzables desde el origen social de la mayor parte de los políticos. Hacer política se ha convertido en una de las pocas maneras de escalar socialmente al alcance de personas normales, provenientes de familias normales y con estudios, carreras, currículums e inteligencias normales. Es así de claro. A pesar de toda la palabrería neoliberal sobre la meritocracia lo cierto es que nadie se hace rico estudiando, ni opositando ni trabajando mucho. Es más, haciendo bien cualquiera de esas cosas puedes estar en el paro o ganar lo justo para vivir. La verdad que suelen ocultar debajo de una inmunda palabrería que la riqueza se transmite, que los privilegios pasan de padres a hijos, que los ricos provienen de familias ricas. Pero ahora, desde hace unas décadas, la política se ha convertido es una vía abierta para entrar en el mundo de las élites financieras, empresariales, económicas. No debería ser así, claro, pero es así y nadie le ha puesto coto. Sigue leyendo