Rajoy por fin ha dicho algo: “tendremos el estado del bienestar que podamos permitirnos”. ¿Permitirnos según quién? ¿Permitirnos o permitirles, o que nos permitan o que les permitamos? Acto seguido ha puesto una comparación muy significativa que a mucha gente se le ha pasado por alto, nos ha comparado con un país africano. Ya saben, ni educación, ni sanidad, ni protección social, ni nada de nada. Podía haber dicho, por ejemplo, “aspiraremos a ser como Noruega”, pero no. Porque verdaderamente estas alturas ya hemos entendido que nadie, ni el PSOE, ni el PP, aspiran que seamos como Noruega en sus mejores horas, sino como un país africano. El camino de tener una corrupción generalizada y verla como normal e inevitable, como la de un país africano, ellos los políticos ya lo han emprendido, despacito pero sin pausa; ahora con el tiempo pretenden convertirnos en ciudadanos/as de un país africano. Aun falta, pero vamos a darle a la cuestión unos años. Por ellos que no quede.